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Viral67

Diez años de lo más viral de internet, clasificado y explicado por un boomer 🙂

Viral67

Diez años de lo más viral de internet, clasificado y explicado por un boomer 🙂

Expedientes

Un caso al mes: qué se hizo viral, de dónde salió y qué significa.

Expedientes

Call Me Maybe: el estribillo que conquistó el planeta con un «quizás»

Expediente de junio, musical y pegajoso. La canción del verano planetario es «Call Me Maybe», de una canadiense llamada Carly Rae Jepsen, y su letra completa cabe en un post-it: acabo de conocerte, y esto es una locura, pero aquí está mi número, así que llámame, QUIZÁS. El «quizás» es la clave. El «quizás» es el verano entero.

El caso

El fenómeno paralelo son los vídeos de playback en grupo: lo grabaron las nadadoras olímpicas americanas en su piscina, los soldados en Afganistán, los Muppets, y cada equipo deportivo del planeta en su autobús. La canción venía además con padrino: Justin Bieber la descubrió y la tuiteó, que en 2012 es como ser bendecido por el Papa, pero con más audiencia.

Lo que he entendido

Que el playback en grupo es el karaoke de esta década: ya no hace falta cantar bien, hace falta grabarse con tus colegas haciendo el tonto con ganas, y la cámara frontal ha convertido cada autobús de equipo en un plató. La canción es un algodón de azúcar perfecto, y su «maybe» es más sabio de lo que parece: toda la timidez del cortejo humano en dos sílabas. Llámame. Quizás. Así llevamos como especie desde las cavernas, chavales. Bienvenidos.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Los Vengadores y la shawarma: el cine aprende a hacer memes

Expediente de mayo. «Los Vengadores» está arrasando en los cines con números históricos (camino de los mil quinientos millones), y este consultorio no viene a hablar de taquilla sino de dos fenómenos de internet que la película ha parido. Uno: Hulk lanzando a Loki contra el suelo como una alfombra, que ya es EL gif universal para cualquier paliza. Dos: la shawarma.

El caso

La shawarma requiere contexto: tras la batalla final, Iron Man propone ir a comer shawarma «a un sitio aquí cerca». Y si te quedas hasta el final del todo, la escena poscréditos son los seis héroes comiendo shawarma en silencio, agotados, sin música. El público enloqueció, las ventas de shawarma en América se dispararon (los kebabs de medio mundo lo agradecen), y quedarse a los créditos ya es liturgia obligatoria:

Lo que he entendido

Que Hollywood acaba de aprender la lección de la década: la película ya no termina cuando termina, termina cuando internet acaba de masticarla. La escena de la shawarma costó dos duros, se rodó en un día con la película ya estrenándose, y ha dado más conversación que batallas de cien millones. El chiste pequeño como estrategia industrial: apunten, que esto lo van a copiar todos. Y sí, salí del cine y cené kebab. El marketing funciona, qué le vamos a hacer.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El holograma de Tupac: los muertos vuelven al escenario

Expediente de abril. En el festival de Coachella, en mitad del concierto de Snoop Dogg y Dr. Dre, apareció en el escenario TUPAC SHAKUR. Tupac lleva muerto desde 1996. Y ahí estaba: torso desnudo, moviéndose, saludando al público («¿qué pasa, Coachellaaa?», gritó un festival que no existía cuando murió), y cantando dos temas antes de desintegrarse en luz.

El caso

Era un «holograma» (técnicamente una proyección sobre pantalla invisible, el truco teatral del fantasma de Pepper, de 1862, con músculos digitales de 2012). El público presente pasó del grito a la piel de gallina, e internet ardió una semana entera entre el asombro, los memes y el debate: ¿homenaje o profanación?

Lo que he entendido

Que la tecnología acaba de abrir una puerta que ya no se cierra: los muertos pueden volver a actuar, y la única barrera es el buen gusto de los vivos, que es una barrera bajita. Vendrán giras de fantasmas, aviso. A mí el truco me maravilló y me dejó un frío raro, las dos cosas: hay algo hermoso en volver a ver al artista, y algo turbio en hacerle decir «Coachella» a quien nunca pudo opinar. Los fantasmas, en las canciones, que ahí ya vivían. Ahí molestan menos.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Kony 2012: el vídeo más viral de la historia (y la lección que dejó)

Expediente de marzo, y es el más serio que ha pasado por aquí, porque este mes internet batió su récord absoluto: «Kony 2012», un documental de 30 minutos de una ONG americana sobre Joseph Kony, criminal de guerra ugandés que secuestra niños, alcanzó CIEN MILLONES de visitas en seis días. Nada, nunca, había corrido tan rápido. Tu sobrina lo compartió, tu jefe lo compartió, medio planeta lloró con él y se puso la pulsera.

El caso

Y luego llegó la segunda parte, más incómoda: expertos señalando simplificaciones gordas del vídeo (Kony ya ni estaba en Uganda), preguntas sobre las cuentas de la ONG, y un final de campaña deshinchado: la gran movilización mundial convocada para abril se quedó en carteles sin pegar. Kony, por cierto, sigue sin ser capturado.

Lo que he entendido

Que marzo de 2012 es la lección fundacional del activismo de clic: internet puede hacer que cien millones de personas SEPAN algo en una semana… y eso no es lo mismo que hacer que PASE algo. La indignación compartida es gratis; el cambio, no. Desde entonces miro todo vídeo que me pide «solo compártelo» con la misma pregunta: ¿y después de mi clic, qué? Guardad el expediente, que esta lección la volveremos a suspender muchas veces.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Somebody That I Used to Know: la canción del año cabe en una guitarra

Expediente de febrero, musical por partida doble. La canción que está en todas partes es «Somebody That I Used to Know», de un australiano llamado Gotye con la neozelandesa Kimbra: un desamor a dos voces con xilofonito, pintura corporal en el vídeo y la rara cualidad de gustar a todo el mundo. Pero el fenómeno de internet es su versión: cinco canadienses (Walk off the Earth) tocándola TODOS A LA VEZ EN UNA SOLA GUITARRA.

El caso

Cinco personas, una guitarra tumbada, cada uno a lo suyo (uno trastea, otro percute, otro puntea) y las voces encima. El vídeo lleva decenas de millones de visitas en semanas y ha montado el debate del mes: ¿mejor que el original?

Lo que he entendido

Que internet ha inventado un deporte nuevo: la versión-espectáculo, donde el ingenio de la ejecución compite con la canción misma. Y que hay una economía nueva detrás: los cinco de la guitarra eran desconocidos el mes pasado y hoy tienen contrato discográfico. La canción como plaza pública: uno la escribe, otro la reinventa, y el público reparte las coronas. El xilofonito, en cualquier caso, ya vive en tu cabeza. De nada.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El día que Wikipedia se apagó: internet aprende a protestar

Expediente de enero. El día 18 pasó una cosa inédita: entraste en Wikipedia y estaba NEGRA. Apagada a propósito, veinticuatro horas, con un cartel explicando el porqué: protesta contra dos leyes americanas (SOPA y PIPA) que, con la excusa de la piratería, permitían bloquear webs enteras. Y no fue sola: miles de webs se sumaron al apagón, de Reddit para abajo.

El caso

El efecto fue inmediato y medible: millones de llamadas y correos al Congreso americano, senadores retirando su apoyo EN HORAS, y las dos leyes congeladas en una semana. Los estudiantes del mundo, mientras, descubriendo horrorizados que sin Wikipedia no se puede hacer un trabajo del colegio, que casi fue la mayor lección cívica del asunto:

Lo que he entendido

Que internet acaba de descubrir que tiene músculo político: no manifestándose EN la red, sino APAGANDO la red, que es como hace huelga una infraestructura. Fue la primera huelga general de sitios web de la historia y ganó en una semana. Apunto la fecha porque esto marca época: el día que los gobiernos descubrieron que la enciclopedia también muerde. Y el día que medio planeta descubrió cuánto quería a una web que nunca dona ni un euro. Donad, tacaños, que os conozco.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

«Cosas que dicen las chicas»: nace la plantilla que parió mil imitaciones

Último expediente del año. El vídeo del mes se titula «Sh*t Girls Say» (lo de las cosas que dicen las chicas, con palabro delante) y su mecánica es simple: un cómico canadiense, Kyle Humphrey, vestido de chica normal, encadena en sesenta segundos frases sueltas del repertorio cotidiano femenino según él: «¿me pasas la mantita?», «escucha, escucha, ESCUCHA», «no puedo ni mirarlo». Cameo de estrella incluido (Juliette Lewis, nada menos).

El caso

El vídeo explotó en días y, más importante, parió UN FORMATO: ya están saliendo las respuestas y variantes («cosas que dicen los tíos», «cosas que dicen las madres», «cosas que se dicen a los canarios»), y huele a que 2012 será el año de las «cosas que dice todo el mundo».

Lo que he entendido

Que internet acaba de industrializar el chiste más viejo del bar: la imitación de grupo («los de tal pueblo siempre dicen…»), convertida en plantilla infinita. El debate de si es cariño u ofensa también viene incluido de serie, y las mejores respuestas lo están zanjando con más ingenio que enfado. Cierro 2011 con esta observación: empezamos el año con una voz de oro en un cruce y lo acabamos con todos imitándonos a todos. Internet, definitivamente, ya es el patio del colegio más grande del mundo. Feliz 2012, si los mayas nos dejan, que de eso hablaremos.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Una flecha en la rodilla: el videojuego del año habla como tu abuelo

Expediente de noviembre, gamer y reumático. Se ha lanzado Skyrim, un juego de rol gigantesco de dragones y nieve que está devorando las vidas de medio planeta. Pero el fenómeno viral no es un dragón: es una FRASE. Los guardias de las ciudades del juego, para dar ambiente, sueltan comentarios al pasar, y uno se repite: «Yo antes era un aventurero como tú… hasta que me pusieron una flecha en la rodilla».

El caso

Internet ha adoptado la frase como plantilla universal de la nostalgia rota: «yo antes salía de fiesta como tú, hasta que…», «yo antes tenía sueños, hasta que…». Está en todos los foros, en todas las camisetas, y gritársela a un desconocido es ya un saludo gremial:

Lo que he entendido

Que la frase ha triunfado porque es, sin quererlo, la estructura exacta de la mediana edad: todos éramos aventureros hasta que la vida nos puso su flecha (una hipoteca, un lumbago, unos críos). Los chavales la usan de broma; los de mi quinta la leemos como un documental. Y me hace gracia que el meme del año venga de un videojuego que va de gritarle a dragones: al final lo que conmueve al patio es siempre lo mismo, un señor con dolores contando batallitas. Fus Ro Dah, chavales. (Es del juego. Significa algo así como «a tomar viento». Útil.)


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Siri: el teléfono contesta (y medio mundo le pregunta tonterías)

Expediente de octubre. Apple ha presentado el iPhone 4S y su novedad no es la cámara ni la pantalla: es SIRI, una asistente de voz a la que le hablas y te contesta. Le dices «recuérdame comprar leche» y lo apunta. Le preguntas si lloverá y te lo dice. Y como somos como somos, la humanidad entera ha dedicado la semana a lo importante: preguntarle tonterías a ver qué dice.

El caso

Los vídeos de «cosas graciosas que responde Siri» ya son género propio: le piden matrimonio, le preguntan el sentido de la vida (responde «42», guiño de bibliotecaria), le declaran amor y despacha con frialdad de máquina bien educada. La presentación oficial, con el ejecutivo hablándole al teléfono como a un mayordomo, ya es historia de la tecnología:

Lo que he entendido

Que hemos empezado a HABLARLE a las máquinas, y eso no tiene vuelta atrás. Hoy Siri es medio sorda, entiende regular y contesta chistes enlatados, y todos jugamos con ella como con un loro nuevo. Pero este consultorio deja apuntada la intuición: el día que el loro entienda de verdad, la broma cambiará de bando. De momento, mi récord personal: «Siri, ¿me quieres?» «Busquemos una respuesta en internet». Así, de primeras, más sincera que muchas personas.


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Expedientes

Qwikster: Netflix se dispara en el pie en directo

Expediente de septiembre, empresarial y doloroso de ver. Netflix, la empresa de moda (alquila DVDs por correo y tiene un invento creciente de cine por internet, el «streaming»), decidió este verano subir los precios un 60%. Cabreo monumental. ¿La solución de su fundador, Reed Hastings? Un vídeo de disculpa casero… anunciando que PARTE LA EMPRESA EN DOS: el streaming seguirá siendo Netflix, y los DVDs pasarán a llamarse… QWIKSTER.

El caso

Dos webs, dos facturas, dos colas de películas, y un nombre que suena a estornudo. Los clientes pasaron del cabreo al pitorreo, la acción se desplomó, Saturday Night Live lo parodió con saña, y este consultorio deja escrita su apuesta: el invento no dura ni un trimestre. Qwikster morirá sin haber llegado a nacer, al tiempo:

Lo que he entendido

Que hasta las empresas listas se marean cuando el futuro les da la razón demasiado pronto: Hastings VE que el DVD está muerto y el streaming es el porvenir (y acertará, ojo, apunto esto también), pero quiso enterrar el pasado tan deprisa que casi entierra la empresa. La lección para el manual: se puede tener razón en el destino y estamparse en la curva. Y la lección pequeña, gratis: antes de bautizar nada, decid el nombre en voz alta tres veces. Qwikster. Qwikster. Lo veis, ¿no?


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El tejón de la miel: al animal más duro del mundo le da todo igual

Expediente de agosto, y es de fauna, pero de fauna con narrador. El vídeo del verano es un documental de naturaleza sobre el ratel o tejón de la miel (un bicho africano con pinta de mofeta grande que roba colmenas, pelea con cobras y se ríe de las abejas) REDOBLADO por un tal Randall, una voz amaneradísima y desatada que va comentando las imágenes con la frase que ya es lema planetario: «honey badger don’t care». Al tejón de la miel LE DA IGUAL.

El caso

Lo que he entendido

Que internet acaba de inventar (o de perfeccionar) el documental doblado con guasa, que es un género con futuro infinito: imágenes serias + narrador sinvergüenza = comedia instantánea. Y que el tejón ha triunfado por lo mismo que triunfan ciertos jubilados de mi cuadrilla: la indiferencia absoluta como filosofía de vida. Le pica una cobra, se echa una siesta, se levanta y SE COME LA COBRA. En un mundo con demasiadas opiniones, el animal tótem de la década ya tiene nombre: no le importa nada, y por eso nos importa tanto. Honey badger don’t care. Aspiremos todos.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Google+: llega el «matador de Facebook» (con invitación, oiga)

Expediente de julio, tecnológico. Google, cansada de que la vida social de internet pase en casa de Zuckerberg, ha lanzado por fin su red social: Google+. Viene con ideas resultonas (los «círculos» para separar a los amigos del trabajo de los del bar, videollamadas en grupo) y con la jugada de marketing más vieja del mundo: SOLO se entra por invitación. Resultado: medio planeta mendigando una invitación para un sitio donde aún no hay nadie.

El caso

Los números de arranque son mareantes (millones de usuarios en semanas, el crecimiento más rápido jamás visto) y la prensa ya reparte títulos de «Facebook killer». En las oficinas la pregunta del mes es «¿tienes invitación?», y en Google+ la actividad principal es, básicamente, comentar lo vacío que está esto:

Lo que he entendido

Que una red social no es un producto, es una fiesta: puedes montar el local más bonito del mundo, que si la gente ya está a gusto en el bar de al lado, irán a mirar, dirán «qué bonito», y volverán donde están sus amigos. La escasez artificial llena titulares pero no salones. Dejo escrita la profecía del consultorio, para vergüenza futura mía o de Google: esto acaba en solar. Elegante, eso sí. Como todos los solares de Google.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.