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Viral67

Diez años de lo más viral de internet, clasificado y explicado por un boomer 🙂

Viral67

Diez años de lo más viral de internet, clasificado y explicado por un boomer 🙂

Año: 2010

Expedientes

El doble arcoíris: el grito de asombro del año (y del meme del año)

Último expediente del año, y las listas de lo más viral de 2010 que publican estos días los entendidos coinciden en el campeón: el DOBLE ARCOÍRIS. Un señor de las montañas de Yosemite (Paul Vasquez, alias «Oso») grabó en enero un arcoíris doble desde su puerta, y su reacción de tres minutos y medio es la pieza: pasa del asombro al llanto, del llanto al éxtasis místico, gritando «DOUBLE RAINBOW ALL THE WAY» y la pregunta filosófica del año: «¿QUÉ SIGNIFICAAA?».

El caso

El vídeo dormía tranquilo hasta que un cómico famoso lo tuiteó este verano, y desde entonces: decenas de millones de visitas, la versión cantada con autotune (los mismos del Bed Intruder, que este año lo han cantado todo), anuncios de televisión parodiándolo y el «what does it mean» convertido en respuesta universal para cualquier misterio.

Lo que he entendido

Que en el año de los cerdos verdes y las vuvuzelas, lo más viral fue un hombre EMOCIONÁNDOSE DE VERDAD con la naturaleza, sin ironía ninguna, y eso me parece un final de año esperanzador: nos reímos de él, sí, pero en el fondo nos reímos de lo que nos gustaría sentir tan fuerte por algo, lo que sea, una vez al año. ¿Qué significa el doble arcoíris? Nada, Oso. O todo. Feliz 2011 desde el consultorio, y ojalá a todos nos pille algo que nos haga gritar así. Sin grabarlo, si puede ser. O grabándolo, qué narices, que ya somos de aquí.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Angry Birds: física de tirachinas y cerdos verdes en cada bolsillo

Expediente de noviembre. El entretenimiento de bolsillo del año es finlandés y consiste en lo siguiente: unos pájaros sin alas, cabreados porque unos CERDOS VERDES les han robado los huevos, se lanzan con tirachinas contra las fortalezas de los ladrones. Se llama Angry Birds, cuesta menos que un café, y va camino de los cincuenta millones de descargas: el primer fenómeno de masas de esto que llaman «juegos de móvil».

El caso

La receta es física de instituto (parábolas, palancas, derrumbes) con plumas y gruñidos, en partidas de un minuto: la medida exacta de una cola del súper. El país entero anda con el dedo en diagonal, calculando ángulos, y los psicólogos ya teorizan sobre el enganche:

Lo que he entendido

Que el teléfono acaba de comerse a la consola sin hacer ruido: el videojuego más jugado del planeta ya no está en el salón, está en la cola del banco, y lo juega TU MADRE, que es la revolución de verdad (los finlandeses han conseguido lo que Nintendo soñaba: jugadores que no saben que son jugadores). Los pájaros sin alas que vuelan a tirachinas: si esto no es una metáfora de la década que empieza, se le parece. Nivel 3-14, tres estrellas, por cierto. Hay niveles que me han costado semanas. No me arrepiento de nada.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Instagram: una app nueva para hacer que tus fotos parezcan de 1974

Expediente de octubre, tecnológico y aparentemente menor, pero este consultorio tiene una corazonada. Este mes ha salido para el iPhone una aplicación llamada INSTAGRAM: haces una foto, le pones un filtro que la hace parecer vieja (colores lavados, esquinas oscuras, marquito), y la compartes. Ya está. Eso es todo. Y en su primer día se apuntaron 25.000 personas.

El caso

La paradoja es deliciosa: teléfonos del futuro haciendo fotos disfrazadas de pasado. Los filtros (Toaster, Kelvin, y el ya famoso X-Pro) convierten tu café con leche en una polaroid del verano del 74, y la gente, en efecto, está fotografiando cafés con leche como si no hubiera un mañana:

Lo que he entendido

Que los dos chavales de esta app han entendido algo gordo: la gente no quería fotos MEJORES, quería fotos con ALMA, y el desgaste falso es alma instantánea. Nostalgia de serie, a un botón. La corazonada que dejo escrita: esto no es una app de fotos, es una red social disfrazada, y va a ser enorme. Si en unos años alguien paga una millonada por ella, recordad dónde lo leísteis. Y si no, recordad que este consultorio también predijo que Google+ triunfaría… no, espera, eso no lo prediqué. Menos mal.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

La red social: Hollywood estrena la película de Facebook (y de todos nosotros)

Expediente de septiembre. Esta semana se ha presentado «La red social»: David Fincher dirige, Aaron Sorkin escribe, y la historia es… Facebook. La fundación de Facebook. La web donde tu prima sube las fotos del bautizo, convertida en drama shakespeariano de traiciones en Harvard, con demandas, examigos y un Zuckerberg de ficción que corta el aliento de puro borde.

El caso

El tráiler ya es fenómeno en sí mismo (un coro infantil cantando «Creep» de Radiohead sobre fotos de perfil: escalofrío barato y perfecto), y el debate del mes está servido: ¿se puede hacer UNA PELÍCULA SERIA sobre una página web? ¿No es como rodar un drama sobre el fax?

Lo que he entendido

Que la respuesta es sí, y que la fecha importa: Hollywood acaba de certificar que internet ya no es tecnología, es BIOGRAFÍA. La película no va de servidores, va de ambición, soledad y de esa frase del cartel que resume la década que estrenamos: «No se hacen 500 millones de amigos sin hacer algunos enemigos». Quinientos millones. Medio planeta fichado en la web de un universitario con sudadera. Igual el drama no era exagerado, ahora que lo escribo.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Bed Intruder: de las noticias locales al número uno, con autotune

Expediente de agosto. La historia empieza fea (un intento de asalto en una casa de Alabama) y se tuerce hacia lo nunca visto: la entrevista del telediario local al hermano de la víctima, Antoine Dodson, fue tan volcánica («esconde a tus críos, esconde a tu mujer») que unos músicos de internet (los Gregory Brothers) la pasaron por el autotune y la convirtieron en CANCIÓN. La «Bed Intruder Song». Que ha entrado en las listas de éxitos DE VERDAD, codeándose con Lady Gaga.

El caso

Lo que he entendido

Que acaba de nacer un género (la noticia cantada, el «songify») y también una economía: los músicos repartieron los beneficios con Dodson, que ha sacado a su familia del barrio con los derechos de su propio cabreo. Ahí está la novedad de esta década que empieza: el protagonista accidental ya puede cobrar por su momento. ¿Es incómodo que medio planeta cante un suceso feo? Lo es, y queda apuntado. Pero la familia cobró, el asaltante huyó y el estribillo es un martillo. El siglo XXI no va a ser sencillo de juzgar, me temo. Hide yo kids, hide yo wife. Perdón. Es el martillo.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El pulpo Paul: el oráculo con tentáculos que nos dio el Mundial

Expediente de julio, y es EL expediente. España es campeona del mundo (todavía se me empañan las gafas al escribirlo), y la ciencia del verano tiene ocho patas: el PULPO PAUL, un común europeo del acuario de Oberhausen que predijo los resultados de Alemania eligiendo entre dos cajas de mejillones con banderas… y acertó TODO el Mundial. Ocho de ocho. Incluida la final: caja de España.

El caso

El planeta entero acabó pendiente de las predicciones del molusco en directo: cuando eligió nuestra caja, media Alemania pidió pulpo a la gallega y media España le ofreció la nacionalidad. Hubo primas, amenazas, guardaespaldas para el bicho (en serio) y debates científicos sobre si prefería las rayas horizontales. Ciencia de primera:

Lo que he entendido

Que el ser humano lleva consultando oráculos desde Delfos y no piensa parar: solo ha cambiado la sacerdotisa por un cefalópodo con retransmisión en directo. Paul acertó ocho quinielas seguidas (una entre 256, no era tan milagro, dicen los aguafiestas de la estadística), pero el fenómeno no era la probabilidad: era el planeta NECESITANDO un augurio compartido entre penalti y penalti. A mí que no me lo expliquen, que ese pulpo señaló mi bandera y luego Iniesta hizo el resto. Santo Paul de Oberhausen. En este consultorio, ya para siempre, patrón.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

La vuvuzela: el Mundial suena a enjambre de un millón de abejas

Expediente de junio, mundialista y acústico. Ha empezado el Mundial de Sudáfrica y hay un protagonista que suena antes, durante y después de cada partido: la VUVUZELA, una trompeta de plástico de un metro que emite una sola nota (un si bemol, dicen los técnicos) y que, soplada por sesenta mil personas a la vez, convierte cada estadio en el interior de una colmena planetaria. BZZZZZZZZZZ.

El caso

El debate es mundial y sin término medio: las televisiones estudian filtros para quitarla del sonido, los jugadores dicen que no se oyen entre ellos, la FIFA se plantea prohibirla, y Sudáfrica defiende su trompeta con toda la razón del anfitrión: esto suena así, bienvenidos. Mientras, las ventas de vuvuzelas arrasan en todo el planeta, porque el ser humano protesta mucho pero compra más:

Lo que he entendido

Que el primer meme del Mundial no es un gol ni un jugador: es un ZUMBIDO, y eso ya es señal de los tiempos (lo que se comparte no es lo que pasa, es lo que se parodia). Yo he tomado partido: a favor. El fútbol enlatado de estudio ya lo tenemos todo el año; un Mundial que suena a avispero africano es un Mundial que se acuerda de dónde está. Y una predicción de boomer esperanzado, apuntada aquí para julio: con este ruido de fondo, España campeona. Que el enjambre reparta suerte.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El Pac-Man de Google: el buscador se hace jugable y el planeta deja de trabajar

Expediente de mayo. El día 21, por el 30 aniversario del Pac-Man, a Google le dio por algo inédito: convertir el dibujito de su portada (el «doodle») en un PAC-MAN JUGABLE. Entrabas a buscar «receta lentejas» y te encontrabas el comecocos esperándote, con sus fantasmas, su musiquilla y tu jefe sin saberlo.

El caso

El resultado está siendo cuantificado por los analistas con cifras de delito: cientos de millones de personas jugaron, con una estimación famosa de casi CINCO MILLONES DE HORAS de productividad mundial evaporadas en 48 horas. La página más visitada del planeta, convertida en recreativa de barrio por un día:

Lo que he entendido

Que el Pac-Man de Google es el experimento sociológico perfecto: pon un juego de 1980 delante de la humanidad entera sin avisar, y la humanidad entera, unánime, deja lo que estaba haciendo. Treinta años de revolución tecnológica para descubrir que seguimos siendo los mismos del bar con la máquina: una partidita y lo dejo. Google acaba de aprender su superpoder (puede parar el mundo con un dibujito) y me temo que lo va a usar. Waka-waka-waka. (No, la canción del Mundial que viene no. La del comecocos. Aunque ahora que caigo… este año todo es waka-waka. Año raro.)


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Expedientes

El volcán impronunciable: Europa parada por el Eyjafjallajökull

Expediente de abril. Un volcán islandés lleva dos semanas con Europa entera mirando al cielo: su nube de ceniza ha cerrado el espacio aéreo del continente (el mayor apagón aéreo desde las guerras), con millones de viajeros tirados por los aeropuertos. Y en paralelo, la crisis lingüística: el volcán se llama EYJAFJALLAJÖKULL, y ningún presentador de informativos del planeta ha salido indemne.

El caso

Los recopilatorios de periodistas naufragando con el nombre son el género cómico del mes (hubo quien lo rebautizó «Bob» en directo, la solución más honrada), y de propina el meme geopolítico: «Islandia, te pedimos efectivo (cash) por la crisis y nos mandas ceniza (ash); era con C, Islandia»:

Lo que he entendido

Que la naturaleza sigue mandando (un volcán mediano de una isla de 300.000 habitantes ha inmovilizado a la civilización de los aviones), y que el humor colectivo ya funciona como servicio de emergencia: millones de atrapados en aeropuertos matando la espera con chistes del volcán en el móvil. La catástrofe con banda sonora de cachondeo: tomen nota, que este siglo va a ir de eso. Y se pronuncia «eiya-fiatla-yókutl», más o menos. He tardado dos semanas. No pienso desaprenderlo.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Trololó: el señor soviético que canta sin letra conquista el futuro

Expediente de marzo, con cuarenta años de retraso, que es la gracia. El vídeo del momento es una actuación de la televisión soviética de 1976: Eduard Khil, barítono con traje marrón y sonrisa de porcelana, interpreta una canción SIN LETRA (la censura de la época prefería los la-la-lá a las letras problemáticas, cuentan) a base de «ya-ya-ya» y el estribillo que le ha dado nombre eterno: «tro-lo-ló».

El caso

Internet lo ha desenterrado y coronado por la combinación perfecta: la sonrisa inasequible, el playback descarado, y sobre todo el nombre, que casa con la palabra de moda en los foros: «trolear» (tomar el pelo a alguien en internet). Mandarle a alguien el vídeo sin contexto ya ES una troleada suave: el rickroll soviético, lo llaman.

Lo que he entendido

Que internet no tiene sentido del tiempo y eso es maravilloso: un barítono de Leningrado graba un playback en 1976, y en 2010 es más famoso que en toda su carrera, celebrado por chavales cuyos padres no habían nacido. La red es una máquina de resucitar: todo lo que se grabó alguna vez está esperando su segunda oportunidad. El señor Khil, por cierto, se lo ha tomado con un humor estupendo. Normal: él ya sabía algo que nosotros estamos aprendiendo: si vas a cantar sin decir nada, hazlo sonriendo. Media internet funciona así, ahora que lo pienso.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El hombre al que tu hombre podría oler: nace el anuncio-meme

Expediente de febrero, publicitario. Old Spice, la colonia de abuelos por antonomasia, ha sacado un anuncio de treinta segundos que está dando la vuelta al planeta por internet, que es donde los anuncios nunca pasaban nada. Un señor guapísimo en toalla (Isaiah Mustafa, exjugador de fútbol americano) mira a cámara y le habla A LAS MUJERES sobre sus maridos: «Hola, señoras. Mirad a vuestro hombre. Ahora miradme a mí. Ahora otra vez a él. Ahora A MÍ».

El caso

Un solo plano imposible (del baño a un barco, del barco a un caballo: «estoy en un caballo»), un tono de disparate solemne, y el resultado: la gente BUSCA el anuncio para verlo otra vez, lo comparte, lo cita de memoria. Un anuncio. Compartido voluntariamente. Por gusto:

Lo que he entendido

Que febrero de 2010 marca un cambio de era publicitaria: el anuncio ya no interrumpe el contenido, ASPIRA A SER el contenido. Old Spice ha entendido que en internet nadie comparte un argumento de venta, pero todo el mundo comparte una carcajada, y ha convertido una colonia de abuelos en el chiste favorito de los nietos. Mirad a vuestro publicista. Ahora miradme a mí. Yo estoy en un caballo. (Llevo todo el mes así. En casa ya no me hablan.)


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Chatroulette: la ruleta rusa de las webcams

Expediente de enero. El sitio de moda lo montó un ruso de 17 años en tres días y consiste en esto: pulsas un botón y tu webcam se conecta con la de UN DESCONOCIDO al azar del planeta. No te gusta: siguiente. Se llama Chatroulette y es exactamente la caja de bombones de Forrest Gump: nunca sabes lo que te va a tocar. (A menudo, aviso a navegantes, te toca un señor sin pantalones. La estadística es la que es.)

El caso

Entre señor y señor, la ruleta escupe milagros: conciertos improvisados, amistades interoceánicas, y estrellas nuevas como el pianista enmascarado Merton, que improvisa canciones sobre el desconocido que le aparece, en directo, con un talento que ya lo quisieran los profesionales:

Lo que he entendido

Que Chatroulette es internet destilado en una sola pantalla: la promesa (el mundo entero a un clic) y la letra pequeña (el mundo entero incluye a los sinvergüenzas) en el mismo botón. No durará como moda (el porcentaje de pantalones es insostenible), pero deja inventado algo importante: el encuentro aleatorio como espectáculo. Siguiente, siguiente, siguiente… oye, un pianista. Así, exactamente así, funciona toda la red. Bienvenidos a la década.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.