Kony 2012: el vídeo más viral de la historia (y la lección que dejó)
Expediente de marzo, y es el más serio que ha pasado por aquí, porque este mes internet batió su récord absoluto: «Kony 2012», un documental de 30 minutos de una ONG americana sobre Joseph Kony, criminal de guerra ugandés que secuestra niños, alcanzó CIEN MILLONES de visitas en seis días. Nada, nunca, había corrido tan rápido. Tu sobrina lo compartió, tu jefe lo compartió, medio planeta lloró con él y se puso la pulsera.
El caso
Y luego llegó la segunda parte, más incómoda: expertos señalando simplificaciones gordas del vídeo (Kony ya ni estaba en Uganda), preguntas sobre las cuentas de la ONG, y un final de campaña deshinchado: la gran movilización mundial convocada para abril se quedó en carteles sin pegar. Kony, por cierto, sigue sin ser capturado.
Lo que he entendido
Que marzo de 2012 es la lección fundacional del activismo de clic: internet puede hacer que cien millones de personas SEPAN algo en una semana… y eso no es lo mismo que hacer que PASE algo. La indignación compartida es gratis; el cambio, no. Desde entonces miro todo vídeo que me pide «solo compártelo» con la misma pregunta: ¿y después de mi clic, qué? Guardad el expediente, que esta lección la volveremos a suspender muchas veces.
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
