Qwikster: Netflix se dispara en el pie en directo
Expediente de septiembre, empresarial y doloroso de ver. Netflix, la empresa de moda (alquila DVDs por correo y tiene un invento creciente de cine por internet, el «streaming»), decidió este verano subir los precios un 60%. Cabreo monumental. ¿La solución de su fundador, Reed Hastings? Un vídeo de disculpa casero… anunciando que PARTE LA EMPRESA EN DOS: el streaming seguirá siendo Netflix, y los DVDs pasarán a llamarse… QWIKSTER.
El caso
Dos webs, dos facturas, dos colas de películas, y un nombre que suena a estornudo. Los clientes pasaron del cabreo al pitorreo, la acción se desplomó, Saturday Night Live lo parodió con saña, y este consultorio deja escrita su apuesta: el invento no dura ni un trimestre. Qwikster morirá sin haber llegado a nacer, al tiempo:
Lo que he entendido
Que hasta las empresas listas se marean cuando el futuro les da la razón demasiado pronto: Hastings VE que el DVD está muerto y el streaming es el porvenir (y acertará, ojo, apunto esto también), pero quiso enterrar el pasado tan deprisa que casi entierra la empresa. La lección para el manual: se puede tener razón en el destino y estamparse en la curva. Y la lección pequeña, gratis: antes de bautizar nada, decid el nombre en voz alta tres veces. Qwikster. Qwikster. Lo veis, ¿no?
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
