El despertar de la Fuerza: el estreno que paró el mundo (y el pacto de silencio)
Último expediente del año. Se ha estrenado «El despertar de la Fuerza», la primera Star Wars en una década, y ha sido menos un estreno que un acontecimiento planetario: récords absolutos de taquilla, colas con sables láser, tres generaciones compartiendo sala (abuelos que vieron la original en el 77, hijos de la trilogía nueva, nietos estrenándose) y las reacciones en los cines, dignas de estadio:
El caso
Y el fenómeno paralelo más bonito del mes: EL PACTO. Internet entero, ese lugar donde nada sobrevive dos minutos sin destriparse, ha mantenido durante semanas un acuerdo tácito y planetario de NO CONTAR los giros de la película. El hashtag era claro y amenazante: sin spoilers.
Lo que he entendido
Que internet, que parece ingobernable, es capaz de autoimponerse una ley cuando algo le importa de verdad, y eso me reconcilia con el invento. Cierro 2015 con esa imagen: millones de personas mordiéndose la lengua a la vez por respeto a la ilusión de los demás. Igual no está todo perdido con esta gente. Feliz año desde el consultorio, y que la Fuerza etcétera. No he podido evitarlo.
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
