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Viral67

Diez años de lo más viral de internet, clasificado y explicado por un boomer 🙂

Viral67

Diez años de lo más viral de internet, clasificado y explicado por un boomer 🙂

Año: 2023

Expedientes

El tráiler de GTA VI: noventa segundos que pararon el planeta

Último expediente del año, y lo cierra un tráiler. Rockstar anunció para un martes de diciembre el primer avance de Grand Theft Auto VI, la continuación del juego más vendido de la década, diez años después del anterior. Se filtró unas horas antes, la compañía lo soltó de madrugada con la urgencia de quien apaga un incendio, y aun así: récords históricos de visualización. Cerca de cien millones de visitas en su primer día.

El caso

Noventa segundos de Miami digital, una protagonista nueva llamada Lucia, y la fecha: 2025. Internet entró en éxtasis y duelo a la vez, porque 2025 quedaba lejísimos. Los memes de la espera se multiplicaron: el chaval que lo esperaba desde los doce años y lo jugará pagando hipoteca, los abuelos del futuro contándoles el anuncio a los nietos:

Lo que he entendido

Que hay una generación entera para la que este tráiler fue su llegada del hombre a la Luna: todos recordarán dónde estaban. Un anuncio de noventa segundos como acontecimiento planetario compartido; ni las series, ni el fútbol, ni la política juntan ya a tanta gente en el mismo segundo. Cierro 2023 con esa imagen y una sospecha que dejo escrita para el futuro: esa fecha de 2025 no se la cree ni Rockstar. Nos vemos en enero. El consultorio no descansa; internet, tampoco.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Skibidi Toilet: retretes cantarines contra hombres-cámara, y tu hijo lo entiende

Expediente de noviembre, y este me lo han pedido varios padres con cara de circunstancias. Sus criaturas ven en bucle una serie de animación titulada Skibidi Toilet cuyo argumento es, y cito con rigor: una guerra mundial entre retretes de los que salen cabezas humanas cantando «skibidi», y unos señores trajeados con cámaras y altavoces por cabeza. Llevan decenas de episodios. Los críos se los saben TODOS.

El caso

La serie la hace un animador georgiano en su casa, empezó en febrero como un corto absurdo y a estas alturas es el fenómeno audiovisual del año entre los menores de doce: los episodios acumulan miles de millones de visitas, hay bandos (¿retretes o cámaras?), teorías del argumento y un universo entero que los adultos ni sospechan. Un experto lo explica mejor que yo:

Y para el valiente que quiera asomarse al material original, un episodio de muestra. No digas que no avisé:

Lo que he entendido

Que cada generación construye su primera cultura con lo que los adultos consideran basura, exactamente para que los adultos no entren. A nosotros nos decían que la tele nos pudriría el cerebro; nosotros lo decimos de los retretes cantarines. La diferencia es de grado, no de esencia: esto es más rápido, más raro y más infinito. Mi consejo en el consultorio de hoy: no intentes entenderlo, no es para ti. Pregúntale a tu crío de qué bando es y escucha la respuesta como escuchabas a tu abuelo hablar de la guerra. Con respeto y sin enterarte de nada.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

La Esfera de Las Vegas: han construido un emoji de 2.000 millones

Expediente de octubre. En Las Vegas han inaugurado la Esfera: el edificio esférico más grande del mundo, forrado por fuera de pantallas LED. Dos mil y pico millones de dólares de ingeniería punta. ¿Y qué ha hecho la humanidad con semejante prodigio? Ponerle caritas. La Esfera pasa el día convertida en un emoji gigante que parpadea, sonríe y mira a los aviones aterrizar.

El caso

Desde que encendieron el invento, el paseo de Las Vegas tiene un ojo gigante que te sigue, una bola de baloncesto del tamaño de una manzana de edificios y, sobre todo, el emoji amarillo sonriente más grande jamás construido por nuestra especie:

Mi pieza favorita del mes: la Esfera vacilándole a un golfista desde el horizonte. La tecnología más avanzada del planeta, dedicada a esto:

Lo que he entendido

Que la humanidad es maravillosamente coherente: dale la pantalla más grande de la historia y la usará para lo mismo que usa la pequeña que lleva en el bolsillo: caritas y cachondeo. Las pirámides tardaron veinte años y honraban a los muertos; la Esfera costó dos mil millones y le guiña el ojo a los turistas. No es decadencia, que conste: es que por fin tenemos monumentos con nuestro sentido del humor. El emoji ya tiene hasta nombre, por cierto: Orbi. Le veo futuro en el consultorio.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El Imperio Romano: resulta que los hombres pensamos en Roma y ellas no lo sabían

Expediente de septiembre, y este me toca declararme parte implicada. La pregunta del mes, formulada por millones de mujeres a los hombres de su vida: «¿cada cuánto piensas en el Imperio Romano?». Y la respuesta, asombrosamente unánime: mucho. Muchísimo más de lo que nadie sospechaba. Semanalmente. A veces a diario.

El caso

El formato es siempre el mismo: ella pregunta con la cámara grabando, convencida de que la respuesta será «nunca, ¿qué pregunta es esa?», y él contesta «¿en qué sentido? ¿acueductos o legiones?» con total naturalidad. El desconcierto de ellas es la mitad del meme; la naturalidad de ellos, la otra mitad:

Lo que he entendido

Poco que descifrar y mucho que confirmar: sí, pensamos en Roma. Yo esta semana, sin ir más lejos: dos veces los acueductos (viendo un documental y luego por mi cuenta) y una el limes germánico, que me dio por ahí en la ducha. El meme ha descubierto una verdad antropológica que las mujeres ignoraban y los hombres ni sabíamos que había que contar: todos llevamos dentro un pequeño legionario. El primer meme de la historia protagonizado por mi equipo. Roma invicta.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Girl dinner: la cena de picoteo ya tiene nombre oficial

Expediente de agosto. La expresión del verano es «girl dinner», cena de chica: una foto de un plato con cuatro cosas sueltas (un trozo de queso, seis aceitunas, dos galletas saladas, algo de fiambre) presentada con orgullo como cena completa. Millones de mujeres jóvenes enseñando sus bandejas de picoteo y celebrándose mutuamente el invento.

El caso

Todo viene de un vídeo de mayo en que una chica bautizó así su cena de sobras variadas, y la etiqueta explotó durante el verano: la girl dinner ideal no se cocina, se RECOLECTA por la cocina. Hubo debate nutricional serio, cadenas de comida rápida apuntándose a la moda, y derivadas como la «girl math» (matemática de chica: si lo pagas en efectivo, es gratis):

Y el vídeo que este consultorio necesitaba: boomers de verdad probando las girl dinners de la generación siguiente, con la cara que puedes imaginar:

Lo que he entendido

Que internet ha vuelto a hacer su truco favorito: ponerle nombre de fenómeno a algo que la humanidad lleva haciendo desde siempre. La girl dinner es el picoteo de toda la vida, la cena de «abro la nevera y que sea lo que Dios quiera» que en mi casa se llamaba «cenar cualquier cosa». La diferencia es que nosotros lo hacíamos con algo de culpa y ellas lo han convertido en identidad y casi en género literario. Enhorabuena, la verdad. Liberado el picoteo, ¿para cuándo la siesta con nombre en inglés?


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Barbenheimer: rosa chicle y bomba atómica, sesión doble

Expediente de julio, y es acontecimiento histórico: el mismo día se han estrenado Barbie, la película más rosa jamás filmada, y Oppenheimer, tres horas de física y remordimiento sobre el padre de la bomba atómica. En cualquier época sensata, dos públicos distintos. En esta: UN SOLO PLAN, llamado Barbenheimer, y consiste en verlas las dos seguidas, a poder ser vestido para la ocasión.

El caso

Lo que empezó como un chiste sobre el choque de estrenos acabó en fenómeno mundial de verdad: entradas dobles, gente de rosa entrando a ver la bomba atómica, debates muy serios sobre el ORDEN correcto (primero Oppenheimer, luego Barbie para curarse; en esto hay consenso), y las dos películas batiendo récords gracias a la rivalidad que se suponía que las perjudicaba:

Lo que he entendido

Que internet convirtió la cartelera en un menú del día, y que la gente tenía tantas ganas de un acontecimiento compartido que se lo fabricó con lo que había: contraste absoluto y un nombre pegadizo. Fui a las dos, por supuesto, en el orden canónico. Salí del cine convencido de dos cosas: de que la humanidad está condenada y de que Ken es un tipo incomprendido. El verano de 2023 se explicará con una palabra inventada, y me parece bien.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El batido de Grimace: los chavales fingen su muerte por un batido morado

Expediente de junio, y aviso a padres: si tu hijo aparece tirado en el suelo con un batido morado derramado al lado, no llames a nadie. Está haciendo el meme. McDonald’s sacó un batido morado por el cumpleaños de Grimace, su mascota morada de los ochenta, y TikTok decidió en bloque que el batido era veneno.

El caso

El formato es siempre igual: el chaval prueba el batido diciendo «mmm, rico», corte, y aparece «muerto» en la postura más dramática posible, con el batido chorreando como en una escena del crimen. Miles y miles de versiones, cada una más teatral:

Lo mejor del expediente es la reacción de McDonald’s, que en vez de asustarse le siguió el juego con un mensaje desde la cuenta de Grimace: «hago como que no veo el meme». Jugada maestra:

Lo que he entendido

Que el humor de esta generación es puro teatro colectivo sin acuerdo previo: nadie repartió el guion y sin embargo todos lo conocen. El anuncio lo hicieron gratis los propios chavales fingiendo intoxicaciones, y la marca vendió batidos como rosquillas. Es la primera campaña publicitaria de la historia protagonizada por las supuestas víctimas del producto. El marketing ha entendido a la chavalería antes que los padres, lo cual, si lo piensas, da más miedo que el batido.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

La coronación de Carlos III: mil años de protocolo, dos memes inmortales

Expediente de mayo. Este mes hubo coronación en Inglaterra, la primera en setenta años: carrozas de oro, armiños, juramentos, el imperio entero desplegado. E internet, con toda esa pompa delante, eligió quedarse con dos cosas: una señora con una espada y una figura oscura pasando por una puerta.

El caso

La figura oscura primero: durante la retransmisión, alguien con túnica y algo parecido a una guadaña cruzó un pasillo de la abadía de Westminster, e internet decidió al instante que la Muerte había ido a la coronación. Era un sacristán con los bártulos, dicen. Internet prefiere su versión:

Y luego, el descubrimiento del día: Penny Mordaunt, ministra británica, sosteniendo una espada enorme en vertical, quieta, durante casi una hora, con una solvencia que eclipsó a la corona. El planeta rendido a la señora de la espada:

Lo que he entendido

Que puedes gastar mil años de protocolo y cien millones de libras en una ceremonia, que internet la va a resumir en el detalle que tú no controlaste. La monarquía preparó cada segundo; la historia la escribieron un sacristán con prisa y una ministra con brazos de acero. Hay una justicia poética en que el imperio donde no se ponía el sol ahora dependa del meme que le toque. Como todos nosotros, majestad. Bienvenido a 2023.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Peaches: el villano de Mario canta una balada y arrasa

Expediente de abril. La película de Super Mario ha reventado la taquilla mundial, pero el fenómeno del mes no es el fontanero: es su enemigo. Bowser, el dragón-tortuga malvado, se sienta al piano y le canta una balada de amor desesperado a la princesa Peach. Se titula «Peaches», dura noventa segundos, la canta Jack Black, y se ha salido de la película para invadir el mundo real.

El caso

Los chavales salieron del cine cantándola y ya no pararon: versiones, covers, el «piano de Bowser» replicado en clases de música, y la canción colándose en las listas de éxitos de verdad, entre Bad Bunny y compañía. Un tema de dibujos animados de un villano enamorado, compitiendo en las listas con los profesionales:

Lo que he entendido

Que el secreto del fenómeno es viejísimo: el malo enamorado siempre ha sido mejor personaje que el bueno triunfador. Y que Jack Black es de los nuestros: un tío de cincuenta años entregándose a la tontería con la seriedad de un concertista. Los chavales creen que se ríen DE la canción. Mentira: se la saben entera. Así funciona la ternura en 2023, disfrazada de cachondeo. PEACHES, PEACHES, PEACHES. Perdón, se me ha escapado.


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Expedientes

El Papa con plumífero: la primera gran mentira que nos tragamos todos

Expediente de marzo, y este es de los que marcan época, apunta la fecha. Esta semana medio mundo ha visto la foto del Papa Francisco con un plumífero blanco acolchado, estilazo de rapero de lujo, andando tan tranquilo. La foto es falsa. La hizo un señor de Chicago con un programa de inteligencia artificial que genera imágenes, y la subió a un foro por reírse.

El caso

La gracia (y el escalofrío) es que esta vez picamos TODOS, incluida gente famosa que la compartió convencida. No era un montaje cutre de los de antes: la luz, las arrugas, la cruz… todo perfecto. El propio autor se asustó de lo que había liado:

La pregunta que deja el mes es incómoda y ya tiene vídeos sesudos intentando responderla: si esta cuela, ¿cuál no va a colar?

Lo que he entendido

Que marzo de 2023 es el mes en que «lo he visto con mis ojos» dejó de ser un argumento. La foto del Papa es inofensiva y hasta simpática, pero es el aviso: a partir de aquí, cualquier imagen puede ser mentira bien hecha. Mi consejo de boomer, que por una vez vale oro precisamente por ser de boomer: desconfiad como desconfiábamos nosotros de los duros sevillanos. La tecnología es nueva; el timo es de toda la vida.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El globo chino: quince días mirando al cielo

Expediente de febrero. Este mes el planeta ha estado pendiente de un globo. Uno blanco, gigante, chino, que se paseó tranquilamente por el cielo de Estados Unidos durante una semana mientras medio mundo debatía si era un globo espía o un globo meteorológico despistado. Al final lo derribó un caza con un misil, que es la manera más cara de pinchar un globo jamás registrada.

El caso

Mientras los gobiernos se cruzaban comunicados, internet hizo su trabajo: el globo tuvo cuentas parodia, teorías, canciones y un seguimiento minuto a minuto digno de un mundial. El derribo fue retransmitido y celebrado como una final:

Lo que he entendido

Que internet tiene un talento especial para convertir las crisis internacionales en mascotas. Un objeto redondo, lento y mudo flotando sobre un continente en tensión: el personaje perfecto, porque cada cual proyecta en él lo que quiere. Los analistas veían espionaje; internet veía a un señor globo de vacaciones. Y confieso que cuando lo derribaron sentí una pena absurda, como cuando muere el personaje gracioso de la serie. Década rara, esta.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

ChatGPT hace los deberes: el año empieza con los profesores en pie de guerra

Expediente de enero. La palabra del mes en todos los institutos es ChatGPT: una inteligencia artificial que conversa, salió hace unas semanas, y ya escribe redacciones enteras en diez segundos. Los chavales lo descubrieron antes que sus profesores, claro. El pánico educativo es generalizado y las escuelas de Nueva York ya lo han prohibido en sus redes.

El caso

Los vídeos del mes van todos de lo mismo: chavales enseñando cómo la máquina les hace la tarea, y adultos debatiendo si esto es el fin de los deberes, del esfuerzo o directamente de la civilización:

Mi favorito del género: un profesor de lengua corrigiendo redacciones escritas por la máquina, con cara de ir descubriendo el futuro sobre la marcha:

Lo que he entendido

Que esto no es una moda de mes, me temo. He probado el cacharro por responsabilidad periodística de consultorio, y entiendo a los chavales: la tentación es enorme y la máquina, aunque mete la pata con aplomo, escribe mejor que muchos adultos que conozco. Los profesores tienen por delante el curso más raro de sus vidas. Apunto esta predicción para revisarla en diciembre: de esta se hablará más, no menos.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.