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Viral67

Diez años de lo más viral de internet, clasificado y explicado por un boomer 🙂

Viral67

Diez años de lo más viral de internet, clasificado y explicado por un boomer 🙂

Año: 2012

Expedientes

El fin del mundo maya: crónica del apocalipsis que no vino

Último expediente del año, y es necrológica: el 21 de diciembre de 2012 se acabó el mundo, según una lectura creativa del calendario maya que llevaba años alimentando documentales de madrugada, una película de Hollywood y a mi cuñado. Servidor escribe estas líneas el día 28, así que ya os adelanto el desenlace: seguimos.

El caso

La semana del 21 fue un festival planetario: la NASA publicando comunicados serios explicando por qué no pasaría nada (y un vídeo titulado «Por qué el mundo NO se acabó ayer», publicado ANTES del día, que es mi gesto de chulería científica favorito del año), pueblos franceses y turcos llenos de iluminados esperando naves, y internet haciendo la cuenta atrás entre memes: «el mundo se acaba el 21, yo tengo examen el 22, todo apuntado»:

Lo que he entendido

Que los mayas nunca dijeron tal cosa (su calendario simplemente pasaba de ciclo, como el nuestro cada Nochevieja) y que aún así medio planeta necesitaba el escalofrío: el apocalipsis es el meme más viejo de la humanidad y se reestrena cada pocos años con distinta mitología. Internet le añadió lo suyo: por primera vez el fin del mundo tuvo cuenta atrás colectiva y chistes en tiempo real. Feliz 2013, por cierto. Existirá. Casi lo puedo garantizar.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

McKayla no está impresionada: la mueca llega a la Casa Blanca

Expediente de noviembre, y cierra un círculo perfecto. Contexto: en los Juegos de Londres de este verano, la gimnasta americana McKayla Maroney, favorita indiscutible, falló su salto y se llevó una plata que para ella era un drama. En el podio, ante las cámaras del mundo, torció la boca hacia un lado en una mueca de disgusto instantáneamente inmortal. Internet la convirtió en plantilla universal: «McKayla is not impressed» (McKayla no está impresionada) ante las pirámides, ante la Mona Lisa, ante lo que sea.

El caso

Y este mes, el remate histórico: la gimnasta visitó la Casa Blanca, y el mismísimo presidente Obama le pidió hacerse una foto HACIENDO LA MUECA LOS DOS. Existe. Es oficial. El hombre más poderoso del mundo, torciendo la boca a juego con una adolescente:

Lo que he entendido

Que el ciclo del meme ha alcanzado su mayoría de edad institucional: nace en un podio, se hace plantilla mundial, y muere (por consagración) en el despacho oval. La chavala convirtió su peor momento deportivo en su patrimonio más querido, que es una lección de judo emocional que muchos adultos no aprenden nunca. Y Obama confirmó la regla de oro del político moderno: si no puedes con el meme, sal en él. No estoy impresionado, dice la mueca. Yo un poco sí, la verdad.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El salto desde la estratosfera: ocho millones de personas conteniendo el aire

Expediente de octubre, y es EL directo del año, de la década y puede que del invento entero de internet: Felix Baumgartner, paracaidista austriaco, subió en globo a 39 KILÓMETROS de altura (la estratosfera, donde el cielo ya es negro), se asomó desde una cápsula con traje de astronauta, dijo su frase («a veces hay que subir muy alto para entender lo pequeño que eres») y SALTÓ.

El caso

Cuatro minutos de caída libre, la barrera del sonido rota con el cuerpo (1.357 km/h), un trompo del que se salió por oficio, y aterrizaje andando como quien baja del autobús. Lo vimos EN DIRECTO más de ocho millones de personas a la vez en YouTube, récord absoluto de la plataforma, todos con el mismo nudo en el estómago:

Lo que he entendido

Que fue el momento Apolo de la generación YouTube: la humanidad entera mirando a la vez hacia arriba, solo que esta vez el arriba nos miraba a nosotros con una cámara en el casco. Sí, era un anuncio de bebida energética (el patrocinio deportivo más rentable jamás firmado), y no me importa: hay gestas que dignifican hasta a su patrocinador. Ocho millones de desconocidos conteniendo el aire juntos. Para eso también servía internet, resulta.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Apple Maps: el GPS que fundió puentes y mandó gente al desierto

Expediente de septiembre. Apple, la empresa del «funciona y punto», ha estrenado el iPhone 5 con novedad polémica: echó los mapas de Google del teléfono y puso los suyos propios, Apple Maps. Y Apple Maps resultó ser… una obra de arte involuntaria: puentes derretidos, ciudades enteras en el mar, aeropuertos en mitad de la nada, y algún usuario australiano rescatado del desierto por seguir sus indicaciones.

El caso

Internet montó al instante el museo del horror cartográfico (hubo cuentas enteras dedicadas a las esculturas fundidas del nuevo mundo según Apple), y la cosa acabó como nunca antes: Tim Cook publicando una carta de disculpa Y RECOMENDANDO USAR LAS APPS DE LA COMPETENCIA mientras arreglan lo suyo. Apple. Recomendando a Google. Por escrito:

Lo que he entendido

Que hasta la empresa más perfeccionista del planeta puede sacar un producto en pañales cuando la guerra (echar a Google) importa más que el usuario. Y que la disculpa rápida y humilde funciona: la carta de Cook desactivó media polémica en un día. Los memes de puentes fundidos quedarán como recordatorio del mes en que el teléfono más caro del mundo no sabía dónde estaba tu calle. La libreta con el mapa del abuelo, mientras tanto, sin una sola caída del servicio en setenta años. Ahí lo dejo.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Curiosity aterriza en Marte: siete minutos de terror y un peinado

Expediente de agosto, interplanetario. La NASA ha posado en Marte el Curiosity, un robot del tamaño de un coche, con la maniobra más demencial jamás intentada: paracaídas supersónico, retrocohetes, y una GRÚA VOLADORA que descolgó al robot con cables. Todo automático, con 14 minutos de retraso de señal: los famosos «siete minutos de terror» en los que el control de misión solo podía morderse las uñas.

El caso

Millones de personas siguieron el aterrizaje EN DIRECTO por internet a las 7 de la mañana europea, y cuando llegó el «touchdown confirmed», la sala de control explotó… e internet se enamoró de un ingeniero: el chico de la cresta mohawk con estrellas teñidas, Bobak Ferdowsi, que pasó de anónimo a meme nacional («Mohawk Guy») antes de que el robot mandara la primera foto:

Lo que he entendido

Que la NASA ha aprendido internet: retransmitió la hazaña como una final deportiva, con animaciones de Hollywood y héroes con peinado meme-able, y por una noche la humanidad entera celebró a los empollones como se merece: como a estrellas del rock. Un planeta entero aplaudiendo a un robot en otro planeta. Hay meses en que este consultorio documenta tonterías; este mes documenta por qué merecemos seguir como especie. Con cresta, además.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Gangnam Style: ha llegado un señor coreano bailando como un caballo

Expediente de julio, y atención porque huele a histórico. Hace dos semanas, un artista coreano de 34 años llamado PSY (regordete, trajeado, gafas de sol) publicó un videoclip titulado «Gangnam Style»: sátira del barrio pijo de Seúl, producción disparatada, y un baile que consiste en montar un caballo invisible. No está en inglés. No es guapo. No es joven. Y está creciendo a una velocidad que no habíamos visto JAMÁS.

El caso

Lo que he entendido

Que se están cayendo varias reglas a la vez: que lo global tenía que ser en inglés, que el pop necesitaba guaperas, y que un vídeo tenía techo. Este consultorio deja escrita su predicción con fecha y hora: esto va a ser lo más visto de la historia de YouTube y este invierno bailaremos el caballo hasta en las bodas de oro. Oppa Gangnam Style. No sé qué significa. Nadie lo sabe. Da exactamente igual: el caballo es esperanto. EH… SEXY LADY. Perdón, ya me ha poseído.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Call Me Maybe: el estribillo que conquistó el planeta con un «quizás»

Expediente de junio, musical y pegajoso. La canción del verano planetario es «Call Me Maybe», de una canadiense llamada Carly Rae Jepsen, y su letra completa cabe en un post-it: acabo de conocerte, y esto es una locura, pero aquí está mi número, así que llámame, QUIZÁS. El «quizás» es la clave. El «quizás» es el verano entero.

El caso

El fenómeno paralelo son los vídeos de playback en grupo: lo grabaron las nadadoras olímpicas americanas en su piscina, los soldados en Afganistán, los Muppets, y cada equipo deportivo del planeta en su autobús. La canción venía además con padrino: Justin Bieber la descubrió y la tuiteó, que en 2012 es como ser bendecido por el Papa, pero con más audiencia.

Lo que he entendido

Que el playback en grupo es el karaoke de esta década: ya no hace falta cantar bien, hace falta grabarse con tus colegas haciendo el tonto con ganas, y la cámara frontal ha convertido cada autobús de equipo en un plató. La canción es un algodón de azúcar perfecto, y su «maybe» es más sabio de lo que parece: toda la timidez del cortejo humano en dos sílabas. Llámame. Quizás. Así llevamos como especie desde las cavernas, chavales. Bienvenidos.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Los Vengadores y la shawarma: el cine aprende a hacer memes

Expediente de mayo. «Los Vengadores» está arrasando en los cines con números históricos (camino de los mil quinientos millones), y este consultorio no viene a hablar de taquilla sino de dos fenómenos de internet que la película ha parido. Uno: Hulk lanzando a Loki contra el suelo como una alfombra, que ya es EL gif universal para cualquier paliza. Dos: la shawarma.

El caso

La shawarma requiere contexto: tras la batalla final, Iron Man propone ir a comer shawarma «a un sitio aquí cerca». Y si te quedas hasta el final del todo, la escena poscréditos son los seis héroes comiendo shawarma en silencio, agotados, sin música. El público enloqueció, las ventas de shawarma en América se dispararon (los kebabs de medio mundo lo agradecen), y quedarse a los créditos ya es liturgia obligatoria:

Lo que he entendido

Que Hollywood acaba de aprender la lección de la década: la película ya no termina cuando termina, termina cuando internet acaba de masticarla. La escena de la shawarma costó dos duros, se rodó en un día con la película ya estrenándose, y ha dado más conversación que batallas de cien millones. El chiste pequeño como estrategia industrial: apunten, que esto lo van a copiar todos. Y sí, salí del cine y cené kebab. El marketing funciona, qué le vamos a hacer.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El holograma de Tupac: los muertos vuelven al escenario

Expediente de abril. En el festival de Coachella, en mitad del concierto de Snoop Dogg y Dr. Dre, apareció en el escenario TUPAC SHAKUR. Tupac lleva muerto desde 1996. Y ahí estaba: torso desnudo, moviéndose, saludando al público («¿qué pasa, Coachellaaa?», gritó un festival que no existía cuando murió), y cantando dos temas antes de desintegrarse en luz.

El caso

Era un «holograma» (técnicamente una proyección sobre pantalla invisible, el truco teatral del fantasma de Pepper, de 1862, con músculos digitales de 2012). El público presente pasó del grito a la piel de gallina, e internet ardió una semana entera entre el asombro, los memes y el debate: ¿homenaje o profanación?

Lo que he entendido

Que la tecnología acaba de abrir una puerta que ya no se cierra: los muertos pueden volver a actuar, y la única barrera es el buen gusto de los vivos, que es una barrera bajita. Vendrán giras de fantasmas, aviso. A mí el truco me maravilló y me dejó un frío raro, las dos cosas: hay algo hermoso en volver a ver al artista, y algo turbio en hacerle decir «Coachella» a quien nunca pudo opinar. Los fantasmas, en las canciones, que ahí ya vivían. Ahí molestan menos.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Kony 2012: el vídeo más viral de la historia (y la lección que dejó)

Expediente de marzo, y es el más serio que ha pasado por aquí, porque este mes internet batió su récord absoluto: «Kony 2012», un documental de 30 minutos de una ONG americana sobre Joseph Kony, criminal de guerra ugandés que secuestra niños, alcanzó CIEN MILLONES de visitas en seis días. Nada, nunca, había corrido tan rápido. Tu sobrina lo compartió, tu jefe lo compartió, medio planeta lloró con él y se puso la pulsera.

El caso

Y luego llegó la segunda parte, más incómoda: expertos señalando simplificaciones gordas del vídeo (Kony ya ni estaba en Uganda), preguntas sobre las cuentas de la ONG, y un final de campaña deshinchado: la gran movilización mundial convocada para abril se quedó en carteles sin pegar. Kony, por cierto, sigue sin ser capturado.

Lo que he entendido

Que marzo de 2012 es la lección fundacional del activismo de clic: internet puede hacer que cien millones de personas SEPAN algo en una semana… y eso no es lo mismo que hacer que PASE algo. La indignación compartida es gratis; el cambio, no. Desde entonces miro todo vídeo que me pide «solo compártelo» con la misma pregunta: ¿y después de mi clic, qué? Guardad el expediente, que esta lección la volveremos a suspender muchas veces.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Somebody That I Used to Know: la canción del año cabe en una guitarra

Expediente de febrero, musical por partida doble. La canción que está en todas partes es «Somebody That I Used to Know», de un australiano llamado Gotye con la neozelandesa Kimbra: un desamor a dos voces con xilofonito, pintura corporal en el vídeo y la rara cualidad de gustar a todo el mundo. Pero el fenómeno de internet es su versión: cinco canadienses (Walk off the Earth) tocándola TODOS A LA VEZ EN UNA SOLA GUITARRA.

El caso

Cinco personas, una guitarra tumbada, cada uno a lo suyo (uno trastea, otro percute, otro puntea) y las voces encima. El vídeo lleva decenas de millones de visitas en semanas y ha montado el debate del mes: ¿mejor que el original?

Lo que he entendido

Que internet ha inventado un deporte nuevo: la versión-espectáculo, donde el ingenio de la ejecución compite con la canción misma. Y que hay una economía nueva detrás: los cinco de la guitarra eran desconocidos el mes pasado y hoy tienen contrato discográfico. La canción como plaza pública: uno la escribe, otro la reinventa, y el público reparte las coronas. El xilofonito, en cualquier caso, ya vive en tu cabeza. De nada.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El día que Wikipedia se apagó: internet aprende a protestar

Expediente de enero. El día 18 pasó una cosa inédita: entraste en Wikipedia y estaba NEGRA. Apagada a propósito, veinticuatro horas, con un cartel explicando el porqué: protesta contra dos leyes americanas (SOPA y PIPA) que, con la excusa de la piratería, permitían bloquear webs enteras. Y no fue sola: miles de webs se sumaron al apagón, de Reddit para abajo.

El caso

El efecto fue inmediato y medible: millones de llamadas y correos al Congreso americano, senadores retirando su apoyo EN HORAS, y las dos leyes congeladas en una semana. Los estudiantes del mundo, mientras, descubriendo horrorizados que sin Wikipedia no se puede hacer un trabajo del colegio, que casi fue la mayor lección cívica del asunto:

Lo que he entendido

Que internet acaba de descubrir que tiene músculo político: no manifestándose EN la red, sino APAGANDO la red, que es como hace huelga una infraestructura. Fue la primera huelga general de sitios web de la historia y ganó en una semana. Apunto la fecha porque esto marca época: el día que los gobiernos descubrieron que la enciclopedia también muerde. Y el día que medio planeta descubrió cuánto quería a una web que nunca dona ni un euro. Donad, tacaños, que os conozco.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.