Expediente de agosto, y con este me pasa una cosa rara: por fin un meme
cuyo material original es MÍO. De mi época, digo. Si ves que un vídeo se queda
congelado mientras un saxofón sube de volumen, y todos los comentarios dicen
«los saxofones están sonando más fuerte», esto es lo que está pasando.
De dónde sale
De «Boyz n the Hood» (aquí «Los chicos del barrio»), la película de 1991.
Hay una escena que quien la vio no la olvida: Ricky, el chaval con futuro que
está a punto de salir del barrio, camina solo y la banda sonora empieza a
crecer, saxofón arriba, y tú ya sabes que no va a llegar. En diciembre un
tiktoker usó esa música para una broma sobre la película, y en 2026 la fórmula
se soltó de su origen: ahora los saxofones suenan cuando algo malo e
inevitable se acerca, sea lo que sea. El lunes acercándose al domingo. La
factura de la luz. Tu madre encontrando la habitación sin recoger. El formato
llegó hasta el diccionario: Dictionary.com ya lo recoge como jerga.
Lo que he entendido
Que los chavales han redescubierto el presagio, que es un recurso de
tragedia griega, y lo han hecho con una película que yo vi en el cine con
veintitantos. Ellos usan el saxofón como nosotros usábamos la musiquilla de
Tiburón, solo que la mayoría no ha visto la película y no sabe que la escena
original no tiene ninguna gracia. Ahí tengo ventaja de boomer, para una vez:
yo sé cómo acaba. Por eso, cuando los oigo de fondo en cualquier vídeo, me
sale solo: baja el volumen, chaval, que igual esta vez va en serio.
Segundo caso del consultorio. Si andas cerca de un adolescente habrás oído
cosas como «+1000 de aura» o «eso es -5000 de aura, bro». Y si preguntas qué es
el aura, te miran con pena. Tranquilo: me he sentado a descifrarlo y esta vez,
al contrario que con el
6-7, resulta que sí significa algo. Y hasta tiene su lógica.
Qué es el aura
El aura es molar. Carisma, presencia, eso que unos tienen y otros no. La
palabra viene de donde vienen todas las cosas de esta gente: del anime (los
personajes de Dragon Ball echan un resplandor cuando se ponen serios) y de los
videojuegos.
¿Y «farmear»? Jerga de videojuegos de toda la vida: repetir una tarea una y
otra vez para acumular puntos o recursos. Junta las dos cosas y ya está:
farmear aura es hacer cosas que molan para acumular puntos de
molar. Puntos que no existen, claro. Pero eso da igual, porque todo el
mundo acepta la contabilidad: clavas un movimiento con la cara seria y sin
despeinarte, +1000 de aura. Te tropiezas delante de la chica que te gusta,
-5000. Sí, se pierde más rápido de lo que se gana. En eso el aura se parece
sospechosamente a la dignidad.
El rey del aura tiene 11 años y va en barca
La expresión rondaba desde finales de 2024, pero explotó en 2025 por culpa
de este vídeo. Míralo antes de seguir leyendo, que son veinte segundos:
Ese crío es Rayyan Arkan Dikha, 11 años, de Indonesia. Va en la proa de una
barca de carreras del Pacu Jalur, un festival tradicional de Sumatra, haciendo
su papel de «tukang tari»: el bailarín que va delante dando ánimo a los
remeros. Gafas de sol, cara completamente seria, la barca a toda pastilla, y
él bailando en la punta como si estuviera en el salón de su casa.
Internet decidió en bloque que eso era el aura en estado puro, y medio
mundo se puso a copiarle el bailecito: Travis Kelce en la NFL, Alex Albon y
Marc Márquez en el motor, la plantilla del PSG entera. Aquí Kelce, un armario
de dos metros de la NFL, clavando los pasos del crío:
Al crío le preguntó la BBC de dónde había sacado los pasos y contestó que
se los inventó él, sobre la marcha. El gobierno de su región le dio una beca y
lo nombró embajador de turismo, y el festival tuvo unos 100.000 espectadores
más este año. Farmeó tanta aura que le cambió la vida.
Lo que he entendido
Aquí va lo gordo, la regla de oro del asunto: si se nota que estás
farmeando aura, pierdes aura. El postureo evidente resta. Hasta pedir
que te den puntos de aura te quita puntos de aura. El sistema castiga el
esfuerzo visible y premia al que mola sin intentarlo… como el crío de la
barca, que no estaba posando para nadie: estaba haciendo su trabajo en la
fiesta de su pueblo. Por eso es el rey.
O sea, que los chavales han redescubierto una cosa que existía de toda la
vida (molar es que no se te note el esfuerzo de molar) y le han puesto lo
único que su generación le pone a todo: un contador de puntos. Crecieron
subiendo de nivel en los videojuegos y ahora le meten barra de experiencia
hasta al carisma. Nosotros a eso lo llamábamos tener clase, y tampoco sabíamos
medirlo, pero también sabíamos perfectamente quién lo tenía y quién no.
Caso cerrado: farmear aura es postureo con sistema métrico. Y si has
llegado hasta aquí para poder soltarlo en la cena de Navidad delante de tus
sobrinos, lo siento: explicar el aura también resta aura.
Expediente de julio: un mapache de Seattle. Se llama Jimothy (el nombre se
lo puso el barrio), tiene el síndrome de la columna corta, y por esa condición
parece una bola peluda con hocico. Empezó a aparecer por los patios y
balcones del barrio de Ballard, alguien subió un vídeo, y en cuestión de
semanas es una celebridad con cobertura en los informativos nacionales.
El caso
Lo que ha hecho el resto no es el mapache, son los pies de foto. La gente
usa a Jimothy como espejo: «Jimothy soy yo un lunes», «Jimothy es un
compañero de trabajo que ya no disimula», «Jimothy es un pequeño empresario
que se niega a rendirse». El animal trota por un balcón con su cuerpo de bola
y cada cual proyecta encima su vida entera. Internet produce miles de memes
al día, y el fenómeno de este mes es un mapache.
Lo que he entendido
Que internet necesita una mascota nueva cada pocos meses y que el casting
tiene sus reglas: animal común, algo distinto en el cuerpo o en la actitud, y
sobre todo que siga a lo suyo como si el mundo no le mirara. Punch el mono en
febrero, Jimothy en julio. La fama se la ponemos nosotros; ellos solo estaban
buscando comida. Igual esa es la lección del expediente: la dignidad de
seguir a lo tuyo. O igual es solo un mapache muy gracioso. Las dos lecturas
valen.
Del archivo del consultorio: este
expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que
encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces;
el comentario, de ahora.
Expediente de junio, y es musical. En junio, la mitad de los vídeos que
veías llevaban debajo la misma canción: un chaval cantando en falsete «du bist
gut genug». Es alemán y significa «eres suficiente». La gente lo ponía en sus
vídeos tristes, en sus vídeos de logros, en sus vídeos de perros. Nadie
entendía la letra. Daba exactamente igual.
De dónde sale
La canción es «Gut Genug», del productor Kitschkrieg con el dúo
Blumengarten y la rapera Shirin David, publicada a finales de mayo. El 2 de
junio, la propia cuenta del productor subió el trocito donde Rayan, la mitad
de Blumengarten, canta esa frase en falsete, y el clip pasó de 5 millones de
visitas en una semana. De ahí saltó a todo: hubo quien recortó la canción
para dejar solo a Rayan, y hubo quien decidió que su voz se parecía a la de
Cleveland Jr., el crío gordito de El Show de Cleveland (la familia que salió
de Padre de Familia), y le montó el doblaje. De Alemania a Estados Unidos sin
pasar por la traducción.
El montaje de Cleveland Jr. es posiblemente lo mejor de todo el expediente.
Júzgalo tú mismo:
Lo que he entendido
Dos cosas. La pequeña: el idioma ya no es barrera para nada, un falsete
bonito viaja solo. La grande: debajo de toda la capa de ironía, los chavales
llevaban un mes compartiendo en masa una frase que dice «eres suficiente».
Puedes leerlo como cursilería o como una generación entera necesitando oír
eso, aunque sea en un idioma que no habla. Yo lo leo de la segunda manera, y
no me da la risa, me da otra cosa.
Del archivo del consultorio: este
expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que
encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces;
el comentario, de ahora.
Expediente de mayo. Este es de los que te cruzas cincuenta veces al día sin
saber qué estás viendo: una foto del actor Anthony Mackie (el Capitán América
de ahora) con cara de estar aguantándose la risa, y debajo una sola palabra:
«son», con cinco emojis llorando. Eso es todo. Eso es el meme.
Qué significa
«Son» es «hijo» o «chaval» en inglés, dicho en tono de mayor que ya no
puede más: lo que suelta un padre cuando su crío hace algo tan absurdo que no
hay frase preparada. Se contesta con «son 😭😭😭😭😭» a cualquier cosa tan
rara, tan vergonzosa o tan tonta que las palabras dejan de funcionar. La foto
lleva rondando desde septiembre de 2025, pero fue en mayo cuando explotó de
verdad, con variantes cada vez más retorcidas: la más famosa convierte a
Mackie en cebolla y se llama, claro, Sonion.
Lo que he entendido
Que los chavales han conseguido comprimir un sentimiento entero en seis
caracteres y una foto. Nosotros para decir «esto es tan absurdo que me rindo»
necesitábamos una frase; ellos necesitan una palabra que ni siquiera es suya y
cinco emojis. Se puede ver como el fin del lenguaje o como su versión más
eficiente. Yo, después de una semana usándolo mentalmente con las noticias,
solo puedo decir una cosa: son 😭😭😭😭😭.
Del archivo del consultorio: este
expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que
encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces;
el comentario, de ahora.
Expediente de abril, mi favorito del año hasta ahora. Un «speedrun» es una
modalidad de videojuego que consiste en pasarse el juego en el menor tiempo
posible. Este mes, a los chavales les ha dado por hacer speedruns… de los
edificios de la Cienciología.
El caso
Empezó el 25 de marzo en Hollywood: un tiktoker entró corriendo en el
centro de información de la Cienciología grabándose, a ver hasta dónde
llegaba antes de que le echaran. Y detrás de él, decenas más, algunos con
máscara y disfraz, esquivando guardias de seguridad por pasillos y escaleras.
En su jerga: «desbloquear el mapa», ver qué hay en las zonas que la
organización no enseña. Así se ve desde dentro, en primera persona:
La policía de Los Ángeles lleva un mes acumulando avisos, y la iglesia
acaba de tomar la medida más elegante del año: quitar los pomos de sus
puertas. Una organización mundial, décadas de abogados, y la respuesta final
ha sido desatornillar los pomos.
Lo que he entendido
Aquí se juntan dos cosas muy de esta época. Una: los chavales han crecido
con los videojuegos como idioma, así que un edificio opaco y prohibido no les
intimida, les parece un nivel por desbloquear. Y dos: la protesta de esta
generación no lleva pancarta, lleva cámara y cronómetro. No sé si es la forma
más sensata de pedir cuentas a una secta (no lo es: los guardias existen y
los juicios también), pero como formato tiene una pureza que lo del esqueleto
de enero ya quisiera.
Del archivo del consultorio: este
expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que
encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces;
el comentario, de ahora.
Expediente de marzo, y este trae miga de verdad. La escena: un esqueleto
viaja en el tiempo a la antigua Grecia, se encuentra con Sócrates, y Sócrates
le da la brasa. Le pregunta, le repregunta, le retuerce cada frase, y a veces
remata perreando. El esqueleto solo quiere que le dejen en paz. Todo generado
con inteligencia artificial, todo falso, y millones de visitas.
La palabra del mes: ragebait
Ragebait es cebo de rabia: contenido fabricado a propósito para que te
enfades, porque el enfado hace que comentes, y cada comentario le dice al
algoritmo que aquello interesa. El truco es viejo, pero la IA lo ha puesto a
escala industrial: ya no hace falta ni un tertuliano diciendo barbaridades,
basta con generar un Sócrates pesado en vídeo y soltarlo.
Lo fino del asunto es que el meme lo sabe. Los chavales no comparten estos
vídeos porque les enfaden: los comparten riéndose de lo descarado que es el
cebo. El filósofo que inventó el arte de preguntar hasta sacar de quicio,
convertido en la mascota oficial de sacar de quicio por dinero. Sócrates,
que se pasó la vida dando la brasa gratis, por fin monetizado.
Para que calibres el tamaño del fenómeno: hay recopilatorios de MEDIA HORA
de esqueleto y filósofo. Media hora. Aquí uno, por si tienes un día malo:
Lo que he entendido
Que la mitad de lo que corre por las pantallas de tus hijos ya es mentira
generada, y que ellos lo saben mejor que tú. Esa es la parte que me
tranquiliza y me inquieta a la vez: han desarrollado el olfato para el cebo,
pero viven rodeados de él. Nosotros teníamos teletienda una hora al día; ellos
la tienen infinita y con esqueletos.
Del archivo del consultorio: este
expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que
encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces;
el comentario, de ahora.
Expediente de febrero, y por fin uno que se entiende: el planeta entero
pendiente de un mono huérfano de un zoo japonés. Este consultorio suele
documentar tonterías; hoy toca ternura.
El caso
Punch es una cría de macaco japonés del zoo de Ichikawa, cerca de Tokio. Su
madre lo abandonó al nacer, y los cuidadores le dieron un orangután de peluche
de IKEA para que tuviera a qué agarrarse. Punch se agarró: lo lleva a todas
partes. Los vídeos del mono con su peluche a cuestas han corrido este mes por
todas partes y no ha habido corazón que aguantara.
Luego llegó el drama: circulan vídeos de otros monos persiguiéndole, con el
rumor de que le hacen el vacío, y medio internet se ha organizado bajo el
lema «aguanta, Punch». El zoo insiste en que nadie está acosando a su mono,
que eso es lo normal en una manada de macacos aprendiendo quién es quién.
Mientras, la gente hace cola en el zoo para verle y el orangután de IKEA se
agota en las tiendas.
Lo que he entendido
Que internet sigue teniendo el botón de la ternura en el mismo sitio de
siempre. Una cría con peluche, un rumor de injusticia y ya tienes al mundo
entero tomando partido por un mono. Punch, mientras tanto, a lo suyo, con su
orangután a cuestas. A mí me va haciendo menos falta el periódico: las
noticias que me importan ya son estas.
Del archivo del consultorio: este
expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que
encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces;
el comentario, de ahora.
Último expediente del año, y me toca la lotería: el meme de diciembre lo
protagoniza Jon Hamm. Sí, el de Mad Men. Don Draper. Un señor de 54 años
con canas. Por fin un mes en el que juego en casa.
El caso
La escena es de «Your Friends & Neighbors», su serie de Apple TV:
su personaje, un financiero caído en desgracia, acaba en la pista de una
discoteca con luces azules bailando con una mezcla exacta de soltura y
tristeza. Bailando bien, ojo, pero con la cara de quien está pensando en
sus cosas.
TikTok cogió la escena, le puso el tema «Turn the Lights Off» y montó el
formato del mes: transiciones donde la gente cuenta su año, su ruina o su
lunes mientras baila como Jon Hamm, elegante y muerto por dentro a la vez.
Aquí el original contra el meme:
Lo que he entendido
Que hay emociones que esperan años a que alguien las ponga en imágenes,
y «bailar bien estando hecho polvo» era una de ellas. Cierro el año con
esta revelación: cuando el meme lo protagoniza un chaval, yo lo descifro;
cuando lo protagoniza un señor de mi quinta, lo entiendo sin mirar. Los
chavales han necesitado un formato viral para descubrir lo que cualquier
padre sabe desde siempre: se puede estar en la fiesta y no estar en la
fiesta. Feliz año, expedientes nuevos en enero.
Del archivo del consultorio: este
expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que
encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces;
el comentario, de ahora.
Expediente de noviembre. El día 6, Rockstar anunció que Grand Theft Auto
VI se retrasa OTRA VEZ: de mayo de 2026 a noviembre de 2026. Es el segundo
retraso. El juego se anunció a finales de 2023, el anterior salió en 2013,
y la reacción de internet solo se puede describir como un duelo colectivo
con su velatorio y todo.
El caso
Los memes salieron en tromba antes de una hora: gente enseñando la
recreativa que les pilló el GTA V y las canas que les va a pillar el VI,
cálculos de «tenía 12 años cuando lo anunciaron, lo jugaré con nómina»,
y el clásico de esta casa, que ya publicábamos memes del asunto cuando esta
web iba de vídeos: la espera de GTA VI como condición existencial.
Lo que he entendido
Que GTA VI ya no es un videojuego, es un Godot: lo importante no es que
llegue, es esperarlo juntos. Media internet ha crecido literalmente durante
esta espera, y el retraso les da otra ronda de su chiste favorito. Y una
cosa más que me reconcilia con la chavalería: su capacidad de convertir la
frustración en fiesta a los diez minutos. Nosotros con las obras de la M-30
tardamos años en llegar a ese nivel de madurez.
Del archivo del consultorio: este
expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que
encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces;
el comentario, de ahora.
Expediente de octubre. El día 19, a plena luz de la mañana, cuatro tipos
aparcaron un camión con montacargas de mudanzas contra la fachada del
Louvre, subieron por él, reventaron dos vitrinas y se llevaron joyas de la
corona francesa valoradas en unos 88 millones. Todo en menos de ocho
minutos. Y a la media hora, internet ya lo había convertido en comedia.
El caso
El detalle que lo hizo meme fue el montacargas: la herramienta menos
glamurosa del mundo protagonizando el robo más glamuroso del siglo. La
empresa alemana del aparato, en vez de esconderse, sacó pecho con
publicidad del tipo «cuando necesitas mover cosas rápido», y se hizo viral
ella también:
De ahí en adelante, alud: disfraces de ladrón del Louvre para Halloween,
teorías, recreaciones, y la transformación completa del suceso en universo
de chistes:
Lo que he entendido
Que internet ya procesa la actualidad como material cómico en tiempo
real, sin pasar por la fase de asombro. Un robo de película, de los que
antes daban para tres documentales y una serie, ahora da para eso Y ADEMÁS
para diez mil memes la misma tarde. Confieso mi parte: el expediente me lo
he pasado en grande. Hay algo muy reconfortante en saber que, mientras
todo cambia, todavía se puede robar un museo con una escalera, como en los
tebeos.
Del archivo del consultorio: este
expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que
encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces;
el comentario, de ahora.
Expediente de septiembre. Vuelta al cole, y los críos han vuelto
cantando en coreano. La culpa la tiene una película de dibujos de Netflix
que se llama «KPop Demon Hunters»: un grupo de chicas de K-pop que caza
demonios, y unos demonios que se hacen pasar por un grupo de chicos
guapísimos para robar almas de fans. Te juro que es el argumento.
El caso
Se estrenó en junio sin mucho ruido y creció todo el verano hasta
convertirse en la película más vista de la historia de Netflix. Su canción
insignia, «Golden», se plantó en el número uno de las listas americanas,
cosa que no había hecho jamás un grupo que no existe. En agosto la
reestrenaron en cines en versión karaoke y las salas se llenaron de
familias enteras berreando. Y en septiembre, con el cole empezado, el
fenómeno está en su punto: patios enteros cantando esto:
Los fans devuelven la pelota con animaciones propias, que es la parte
que más me gusta: los villanos, los Saja Boys, cantando lo que no es suyo:
Lo que he entendido
Que el K-pop ya no necesita ni coreanos de carne y hueso: con dibujos
animados y buenas canciones basta. Y que las películas ya no se estrenan,
se incuban: esta tardó todo un verano en explotar, creciendo por el boca a
boca de los críos. Mi diagnóstico de boomer, después de escuchar «Golden»
las veces que me ha tocado sin elegirlo yo: es un temazo, y me fastidia un
poco. Los demonios saben lo que hacen.
Del archivo del consultorio: este
expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que
encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces;
el comentario, de ahora.