Google+: llega el «matador de Facebook» (con invitación, oiga)
Expediente de julio, tecnológico. Google, cansada de que la vida social de internet pase en casa de Zuckerberg, ha lanzado por fin su red social: Google+. Viene con ideas resultonas (los «círculos» para separar a los amigos del trabajo de los del bar, videollamadas en grupo) y con la jugada de marketing más vieja del mundo: SOLO se entra por invitación. Resultado: medio planeta mendigando una invitación para un sitio donde aún no hay nadie.
El caso
Los números de arranque son mareantes (millones de usuarios en semanas, el crecimiento más rápido jamás visto) y la prensa ya reparte títulos de «Facebook killer». En las oficinas la pregunta del mes es «¿tienes invitación?», y en Google+ la actividad principal es, básicamente, comentar lo vacío que está esto:
Lo que he entendido
Que una red social no es un producto, es una fiesta: puedes montar el local más bonito del mundo, que si la gente ya está a gusto en el bar de al lado, irán a mirar, dirán «qué bonito», y volverán donde están sus amigos. La escasez artificial llena titulares pero no salones. Dejo escrita la profecía del consultorio, para vergüenza futura mía o de Google: esto acaba en solar. Elegante, eso sí. Como todos los solares de Google.
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
