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Viral67

Diez años de lo más viral de internet, clasificado y explicado por un boomer 🙂

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Diez años de lo más viral de internet, clasificado y explicado por un boomer 🙂

Expedientes

Un caso al mes: qué se hizo viral, de dónde salió y qué significa.

Expedientes

La vuvuzela: el Mundial suena a enjambre de un millón de abejas

Expediente de junio, mundialista y acústico. Ha empezado el Mundial de Sudáfrica y hay un protagonista que suena antes, durante y después de cada partido: la VUVUZELA, una trompeta de plástico de un metro que emite una sola nota (un si bemol, dicen los técnicos) y que, soplada por sesenta mil personas a la vez, convierte cada estadio en el interior de una colmena planetaria. BZZZZZZZZZZ.

El caso

El debate es mundial y sin término medio: las televisiones estudian filtros para quitarla del sonido, los jugadores dicen que no se oyen entre ellos, la FIFA se plantea prohibirla, y Sudáfrica defiende su trompeta con toda la razón del anfitrión: esto suena así, bienvenidos. Mientras, las ventas de vuvuzelas arrasan en todo el planeta, porque el ser humano protesta mucho pero compra más:

Lo que he entendido

Que el primer meme del Mundial no es un gol ni un jugador: es un ZUMBIDO, y eso ya es señal de los tiempos (lo que se comparte no es lo que pasa, es lo que se parodia). Yo he tomado partido: a favor. El fútbol enlatado de estudio ya lo tenemos todo el año; un Mundial que suena a avispero africano es un Mundial que se acuerda de dónde está. Y una predicción de boomer esperanzado, apuntada aquí para julio: con este ruido de fondo, España campeona. Que el enjambre reparta suerte.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El Pac-Man de Google: el buscador se hace jugable y el planeta deja de trabajar

Expediente de mayo. El día 21, por el 30 aniversario del Pac-Man, a Google le dio por algo inédito: convertir el dibujito de su portada (el «doodle») en un PAC-MAN JUGABLE. Entrabas a buscar «receta lentejas» y te encontrabas el comecocos esperándote, con sus fantasmas, su musiquilla y tu jefe sin saberlo.

El caso

El resultado está siendo cuantificado por los analistas con cifras de delito: cientos de millones de personas jugaron, con una estimación famosa de casi CINCO MILLONES DE HORAS de productividad mundial evaporadas en 48 horas. La página más visitada del planeta, convertida en recreativa de barrio por un día:

Lo que he entendido

Que el Pac-Man de Google es el experimento sociológico perfecto: pon un juego de 1980 delante de la humanidad entera sin avisar, y la humanidad entera, unánime, deja lo que estaba haciendo. Treinta años de revolución tecnológica para descubrir que seguimos siendo los mismos del bar con la máquina: una partidita y lo dejo. Google acaba de aprender su superpoder (puede parar el mundo con un dibujito) y me temo que lo va a usar. Waka-waka-waka. (No, la canción del Mundial que viene no. La del comecocos. Aunque ahora que caigo… este año todo es waka-waka. Año raro.)


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El volcán impronunciable: Europa parada por el Eyjafjallajökull

Expediente de abril. Un volcán islandés lleva dos semanas con Europa entera mirando al cielo: su nube de ceniza ha cerrado el espacio aéreo del continente (el mayor apagón aéreo desde las guerras), con millones de viajeros tirados por los aeropuertos. Y en paralelo, la crisis lingüística: el volcán se llama EYJAFJALLAJÖKULL, y ningún presentador de informativos del planeta ha salido indemne.

El caso

Los recopilatorios de periodistas naufragando con el nombre son el género cómico del mes (hubo quien lo rebautizó «Bob» en directo, la solución más honrada), y de propina el meme geopolítico: «Islandia, te pedimos efectivo (cash) por la crisis y nos mandas ceniza (ash); era con C, Islandia»:

Lo que he entendido

Que la naturaleza sigue mandando (un volcán mediano de una isla de 300.000 habitantes ha inmovilizado a la civilización de los aviones), y que el humor colectivo ya funciona como servicio de emergencia: millones de atrapados en aeropuertos matando la espera con chistes del volcán en el móvil. La catástrofe con banda sonora de cachondeo: tomen nota, que este siglo va a ir de eso. Y se pronuncia «eiya-fiatla-yókutl», más o menos. He tardado dos semanas. No pienso desaprenderlo.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Trololó: el señor soviético que canta sin letra conquista el futuro

Expediente de marzo, con cuarenta años de retraso, que es la gracia. El vídeo del momento es una actuación de la televisión soviética de 1976: Eduard Khil, barítono con traje marrón y sonrisa de porcelana, interpreta una canción SIN LETRA (la censura de la época prefería los la-la-lá a las letras problemáticas, cuentan) a base de «ya-ya-ya» y el estribillo que le ha dado nombre eterno: «tro-lo-ló».

El caso

Internet lo ha desenterrado y coronado por la combinación perfecta: la sonrisa inasequible, el playback descarado, y sobre todo el nombre, que casa con la palabra de moda en los foros: «trolear» (tomar el pelo a alguien en internet). Mandarle a alguien el vídeo sin contexto ya ES una troleada suave: el rickroll soviético, lo llaman.

Lo que he entendido

Que internet no tiene sentido del tiempo y eso es maravilloso: un barítono de Leningrado graba un playback en 1976, y en 2010 es más famoso que en toda su carrera, celebrado por chavales cuyos padres no habían nacido. La red es una máquina de resucitar: todo lo que se grabó alguna vez está esperando su segunda oportunidad. El señor Khil, por cierto, se lo ha tomado con un humor estupendo. Normal: él ya sabía algo que nosotros estamos aprendiendo: si vas a cantar sin decir nada, hazlo sonriendo. Media internet funciona así, ahora que lo pienso.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El hombre al que tu hombre podría oler: nace el anuncio-meme

Expediente de febrero, publicitario. Old Spice, la colonia de abuelos por antonomasia, ha sacado un anuncio de treinta segundos que está dando la vuelta al planeta por internet, que es donde los anuncios nunca pasaban nada. Un señor guapísimo en toalla (Isaiah Mustafa, exjugador de fútbol americano) mira a cámara y le habla A LAS MUJERES sobre sus maridos: «Hola, señoras. Mirad a vuestro hombre. Ahora miradme a mí. Ahora otra vez a él. Ahora A MÍ».

El caso

Un solo plano imposible (del baño a un barco, del barco a un caballo: «estoy en un caballo»), un tono de disparate solemne, y el resultado: la gente BUSCA el anuncio para verlo otra vez, lo comparte, lo cita de memoria. Un anuncio. Compartido voluntariamente. Por gusto:

Lo que he entendido

Que febrero de 2010 marca un cambio de era publicitaria: el anuncio ya no interrumpe el contenido, ASPIRA A SER el contenido. Old Spice ha entendido que en internet nadie comparte un argumento de venta, pero todo el mundo comparte una carcajada, y ha convertido una colonia de abuelos en el chiste favorito de los nietos. Mirad a vuestro publicista. Ahora miradme a mí. Yo estoy en un caballo. (Llevo todo el mes así. En casa ya no me hablan.)


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Chatroulette: la ruleta rusa de las webcams

Expediente de enero. El sitio de moda lo montó un ruso de 17 años en tres días y consiste en esto: pulsas un botón y tu webcam se conecta con la de UN DESCONOCIDO al azar del planeta. No te gusta: siguiente. Se llama Chatroulette y es exactamente la caja de bombones de Forrest Gump: nunca sabes lo que te va a tocar. (A menudo, aviso a navegantes, te toca un señor sin pantalones. La estadística es la que es.)

El caso

Entre señor y señor, la ruleta escupe milagros: conciertos improvisados, amistades interoceánicas, y estrellas nuevas como el pianista enmascarado Merton, que improvisa canciones sobre el desconocido que le aparece, en directo, con un talento que ya lo quisieran los profesionales:

Lo que he entendido

Que Chatroulette es internet destilado en una sola pantalla: la promesa (el mundo entero a un clic) y la letra pequeña (el mundo entero incluye a los sinvergüenzas) en el mismo botón. No durará como moda (el porcentaje de pantalones es insostenible), pero deja inventado algo importante: el encuentro aleatorio como espectáculo. Siguiente, siguiente, siguiente… oye, un pianista. Así, exactamente así, funciona toda la red. Bienvenidos a la década.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.