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Viral67

Diez años de lo más viral de internet, clasificado y explicado por un boomer 🙂

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Diez años de lo más viral de internet, clasificado y explicado por un boomer 🙂

Autor: Viral67

Expedientes

Qwikster: Netflix se dispara en el pie en directo

Expediente de septiembre, empresarial y doloroso de ver. Netflix, la empresa de moda (alquila DVDs por correo y tiene un invento creciente de cine por internet, el «streaming»), decidió este verano subir los precios un 60%. Cabreo monumental. ¿La solución de su fundador, Reed Hastings? Un vídeo de disculpa casero… anunciando que PARTE LA EMPRESA EN DOS: el streaming seguirá siendo Netflix, y los DVDs pasarán a llamarse… QWIKSTER.

El caso

Dos webs, dos facturas, dos colas de películas, y un nombre que suena a estornudo. Los clientes pasaron del cabreo al pitorreo, la acción se desplomó, Saturday Night Live lo parodió con saña, y este consultorio deja escrita su apuesta: el invento no dura ni un trimestre. Qwikster morirá sin haber llegado a nacer, al tiempo:

Lo que he entendido

Que hasta las empresas listas se marean cuando el futuro les da la razón demasiado pronto: Hastings VE que el DVD está muerto y el streaming es el porvenir (y acertará, ojo, apunto esto también), pero quiso enterrar el pasado tan deprisa que casi entierra la empresa. La lección para el manual: se puede tener razón en el destino y estamparse en la curva. Y la lección pequeña, gratis: antes de bautizar nada, decid el nombre en voz alta tres veces. Qwikster. Qwikster. Lo veis, ¿no?


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El tejón de la miel: al animal más duro del mundo le da todo igual

Expediente de agosto, y es de fauna, pero de fauna con narrador. El vídeo del verano es un documental de naturaleza sobre el ratel o tejón de la miel (un bicho africano con pinta de mofeta grande que roba colmenas, pelea con cobras y se ríe de las abejas) REDOBLADO por un tal Randall, una voz amaneradísima y desatada que va comentando las imágenes con la frase que ya es lema planetario: «honey badger don’t care». Al tejón de la miel LE DA IGUAL.

El caso

Lo que he entendido

Que internet acaba de inventar (o de perfeccionar) el documental doblado con guasa, que es un género con futuro infinito: imágenes serias + narrador sinvergüenza = comedia instantánea. Y que el tejón ha triunfado por lo mismo que triunfan ciertos jubilados de mi cuadrilla: la indiferencia absoluta como filosofía de vida. Le pica una cobra, se echa una siesta, se levanta y SE COME LA COBRA. En un mundo con demasiadas opiniones, el animal tótem de la década ya tiene nombre: no le importa nada, y por eso nos importa tanto. Honey badger don’t care. Aspiremos todos.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Google+: llega el «matador de Facebook» (con invitación, oiga)

Expediente de julio, tecnológico. Google, cansada de que la vida social de internet pase en casa de Zuckerberg, ha lanzado por fin su red social: Google+. Viene con ideas resultonas (los «círculos» para separar a los amigos del trabajo de los del bar, videollamadas en grupo) y con la jugada de marketing más vieja del mundo: SOLO se entra por invitación. Resultado: medio planeta mendigando una invitación para un sitio donde aún no hay nadie.

El caso

Los números de arranque son mareantes (millones de usuarios en semanas, el crecimiento más rápido jamás visto) y la prensa ya reparte títulos de «Facebook killer». En las oficinas la pregunta del mes es «¿tienes invitación?», y en Google+ la actividad principal es, básicamente, comentar lo vacío que está esto:

Lo que he entendido

Que una red social no es un producto, es una fiesta: puedes montar el local más bonito del mundo, que si la gente ya está a gusto en el bar de al lado, irán a mirar, dirán «qué bonito», y volverán donde están sus amigos. La escasez artificial llena titulares pero no salones. Dejo escrita la profecía del consultorio, para vergüenza futura mía o de Google: esto acaba en solar. Elegante, eso sí. Como todos los solares de Google.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Planking: la moda de tumbarse tieso en sitios absurdos

Expediente de junio. La moda mundial del momento consiste en lo siguiente: tumbarse boca abajo, rígido como una tabla de planchar, brazos pegados al cuerpo, cara al suelo, en el lugar más inesperado posible: encima de un buzón, de una cabina, de dos sillas, del carro del súper. Foto, subir, y a esperar que alguien lo supere. Se llama «planking» y ha llegado a todo: famosos, deportistas y tu vecino.

El caso

La escalada competitiva es el motor y también el problema: de la mesa del comedor se pasó a las azoteas y balcones, ya hay policías resoplando en varios países y una desgracia mortal en Australia que ha puesto la moda en todos los telediarios con el ceño fruncido:

Lo que he entendido

Que el planking es el ancestro de algo que veremos mil veces: la performance absurda competitiva, donde la gracia está en la incongruencia (un cuerpo tieso donde no toca) y el riesgo sube porque lo fácil ya lo hizo otro. Como fotografía conceptual amateur me parece hasta elegante; como deporte de altura, una tontería con esquelas. El dictamen del consultorio, válido para esta moda y las cien que vendrán: tumbarse, siempre; caerse, jamás. La gravedad no tiene cuenta, pero participa.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El perro que habla: «¿el bacon? NO ME LO DIGAS»

Expediente de mayo, y es el vídeo que está sonando en todos los móviles del planeta: un perro pastor, sentado y atentísimo, mientras su dueño le cuenta EN VOZ DOBLADA una tragedia en tres actos: abrí la nevera, saqué el bacon… y me lo comí yo. El perro (con voz humana de colega traicionado) reacciona a cada giro: «¿el bacon? ¿EL BACON? no me lo digas…». Se titula «Ultimate Dog Tease» y es el doblaje de mascota definitivo.

El caso

Lo que he entendido

Que la humanidad lleva treinta mil años poniéndole voz al perro (que me lo digan a mí, que a mi difunto Rufo le tenía hasta acento) y por fin hay tecnología para compartir el doblaje con el planeta. El género mascota-que-habla acaba de nacer oficialmente y será eterno, apunto aquí, porque toca la fibra exacta: la sospecha universal de que el animal ENTIENDE y se está aguantando. El «maple kind» del alce… el bacon perdido… la cara del perro. Comedia perfecta de un minuto. Ah, y desde mayo, en mi casa, el embutido se llama «no-me-lo-digas». Son gajes del oficio.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Nyan Cat: un gato con cuerpo de galleta cruza el espacio y no piensa parar

Expediente de abril, y es puro internet sin cortar: el vídeo del mes es un gato pixelado con cuerpo de galleta de fresa volando por el espacio, dejando una estela de arcoíris, mientras suena un bucle japonés que dice «nyan nyan nyan» hasta el fin de los tiempos. Se llama Nyan Cat. No hay más. No hace falta más.

El caso

El fenómeno tiene su métrica propia: la gente compite en cuánto tiempo AGUANTA viéndolo (hay versiones de una hora, de diez, de cien), y comenta con orgullo su marca, como si el gato fuera una prueba de resistencia espiritual. Millones de visitas, remixes en todos los estilos, y el arcoíris pixelado camino de icono de época.

Lo que he entendido

Que internet ha alcanzado su fase zen: el contenido sin contenido. Nyan Cat no cuenta nada, no vende nada, no parodia nada: es un salvapantallas con alma, la lava lamp de esta generación. Y como toda tontería perfecta, es inexplicablemente feliz: reto a cualquiera a verlo dos minutos sin que se le escape la sonrisa tonta. Mi marca son seis minutos, por cierto. En el minuto cuatro se alcanza una paz rara. No la recomiendo. No la cambio por nada.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Friday: la canción más odiada de internet (y por qué eso es un logro)

Expediente de marzo. La protagonista del mes es Rebecca Black, 13 años, de California, cuya madre pagó unos 4.000 dólares a una empresucha que fabrica videoclips para adolescentes. El resultado es «Friday»: una oda al viernes con autotune de sierra, letra que informa de que después del jueves viene el viernes, y el dilema lírico central de la obra: ¿en qué asiento del coche me siento?

El caso

Internet la descubrió y la coronó «la peor canción de la historia» con tal entusiasmo que la hizo número uno de visitas del planeta: decenas de millones en semanas, parodias, versiones de estrellas, y la palabra «Friday» arruinada para siempre. La cara B del expediente es seria: la cría recibió una avalancha de crueldad, incluidas amenazas, por el delito de cantar regular a los 13 años.

Lo que he entendido

Que internet ha inventado el éxito por odio: la canción es mala, sí, pero el fenómeno no fue la canción, fue el placer colectivo de despedazarla, y ese combustible mueve más clics que la admiración. Y la segunda lección, que va en serio: al otro lado del meme había una niña. La chavala, por cierto, está manejando el vendaval con más dignidad que sus linchadores, que ya es decir. Fun, fun, fun, fun. Perdón. Es que no sale. ES VIERNES en mi cabeza desde marzo.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Watson gana al Jeopardy: la máquina levanta la mano antes que tú

Expediente de febrero, y huele a ciencia ficción de la de verdad. IBM ha llevado a su superordenador Watson al concurso Jeopardy (el concurso de cultura general más mítico de América) a competir contra los dos mejores campeones humanos de la historia del programa. Resultado, tras tres noches en horario de máxima audiencia: la máquina los barrió. No fue ni ajustado.

El caso

Watson entendía las preguntas en lenguaje natural (con juegos de palabras incluidos, que es lo endiablado del concurso), buscaba en su memoria de doscientos millones de páginas y pulsaba antes. También dijo alguna burrada gloriosa (situó Toronto en Estados Unidos), que fue el alivio cómico de la semana. El campeón humano, Ken Jennings, se rindió con la elegancia del siglo escribiendo en su pantalla final: «Yo, por mi parte, doy la bienvenida a nuestros nuevos señores ordenadores»:

Lo que he entendido

Que febrero de 2011 quedará como el mes en que una máquina ganó a los humanos EN LENGUAJE, que era nuestro fuerte, no en cálculo, que era el suyo. Los ingenieros dicen que Watson no «entiende» nada, que solo es estadística monumental. Puede. Pero desde el sofá, viendo al armario azul responder con chulería de concursante veterano, uno apunta la fecha y piensa: esto no se queda aquí. Guardad este expediente unos años y me contáis.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

La voz de oro: el mendigo del cartel que conmovió al planeta

Expediente de enero, y arranca el año con la historia más redonda que puede dar internet. Un reportero de un periódico de Ohio grabó a Ted Williams, un hombre sin techo que pedía en un cruce con un cartel curioso: «Tengo el don de una voz dada por Dios». El reportero le pidió una demostración desde el coche. Y el señor, despeinado y con chaqueta militar, soltó una locución de radio PERFECTA, de terciopelo puro.

El caso

El vídeo explotó en horas, y la avalancha fue bíblica: ofertas de trabajo de la NBA, de emisoras nacionales, locuciones publicitarias, reencuentro con su madre en directo. En una semana pasó del cruce a los platós de todo el país:

Lo que he entendido

Que internet tiene debilidad por una historia concreta: el tesoro escondido en la cuneta. La voz de Ted era un billete de lotería tirado en un cruce, y a todos nos gusta creer que el talento acaba encontrando su micrófono. La letra pequeña, que el consultorio también apunta: la fama repentina es un tratamiento agresivo para cualquiera, y más para quien viene de una vida rota. Ojalá le vaya bien al hombre. La voz, desde luego, la tiene. Y el planeta, por una semana, tuvo fe.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El doble arcoíris: el grito de asombro del año (y del meme del año)

Último expediente del año, y las listas de lo más viral de 2010 que publican estos días los entendidos coinciden en el campeón: el DOBLE ARCOÍRIS. Un señor de las montañas de Yosemite (Paul Vasquez, alias «Oso») grabó en enero un arcoíris doble desde su puerta, y su reacción de tres minutos y medio es la pieza: pasa del asombro al llanto, del llanto al éxtasis místico, gritando «DOUBLE RAINBOW ALL THE WAY» y la pregunta filosófica del año: «¿QUÉ SIGNIFICAAA?».

El caso

El vídeo dormía tranquilo hasta que un cómico famoso lo tuiteó este verano, y desde entonces: decenas de millones de visitas, la versión cantada con autotune (los mismos del Bed Intruder, que este año lo han cantado todo), anuncios de televisión parodiándolo y el «what does it mean» convertido en respuesta universal para cualquier misterio.

Lo que he entendido

Que en el año de los cerdos verdes y las vuvuzelas, lo más viral fue un hombre EMOCIONÁNDOSE DE VERDAD con la naturaleza, sin ironía ninguna, y eso me parece un final de año esperanzador: nos reímos de él, sí, pero en el fondo nos reímos de lo que nos gustaría sentir tan fuerte por algo, lo que sea, una vez al año. ¿Qué significa el doble arcoíris? Nada, Oso. O todo. Feliz 2011 desde el consultorio, y ojalá a todos nos pille algo que nos haga gritar así. Sin grabarlo, si puede ser. O grabándolo, qué narices, que ya somos de aquí.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Angry Birds: física de tirachinas y cerdos verdes en cada bolsillo

Expediente de noviembre. El entretenimiento de bolsillo del año es finlandés y consiste en lo siguiente: unos pájaros sin alas, cabreados porque unos CERDOS VERDES les han robado los huevos, se lanzan con tirachinas contra las fortalezas de los ladrones. Se llama Angry Birds, cuesta menos que un café, y va camino de los cincuenta millones de descargas: el primer fenómeno de masas de esto que llaman «juegos de móvil».

El caso

La receta es física de instituto (parábolas, palancas, derrumbes) con plumas y gruñidos, en partidas de un minuto: la medida exacta de una cola del súper. El país entero anda con el dedo en diagonal, calculando ángulos, y los psicólogos ya teorizan sobre el enganche:

Lo que he entendido

Que el teléfono acaba de comerse a la consola sin hacer ruido: el videojuego más jugado del planeta ya no está en el salón, está en la cola del banco, y lo juega TU MADRE, que es la revolución de verdad (los finlandeses han conseguido lo que Nintendo soñaba: jugadores que no saben que son jugadores). Los pájaros sin alas que vuelan a tirachinas: si esto no es una metáfora de la década que empieza, se le parece. Nivel 3-14, tres estrellas, por cierto. Hay niveles que me han costado semanas. No me arrepiento de nada.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Instagram: una app nueva para hacer que tus fotos parezcan de 1974

Expediente de octubre, tecnológico y aparentemente menor, pero este consultorio tiene una corazonada. Este mes ha salido para el iPhone una aplicación llamada INSTAGRAM: haces una foto, le pones un filtro que la hace parecer vieja (colores lavados, esquinas oscuras, marquito), y la compartes. Ya está. Eso es todo. Y en su primer día se apuntaron 25.000 personas.

El caso

La paradoja es deliciosa: teléfonos del futuro haciendo fotos disfrazadas de pasado. Los filtros (Toaster, Kelvin, y el ya famoso X-Pro) convierten tu café con leche en una polaroid del verano del 74, y la gente, en efecto, está fotografiando cafés con leche como si no hubiera un mañana:

Lo que he entendido

Que los dos chavales de esta app han entendido algo gordo: la gente no quería fotos MEJORES, quería fotos con ALMA, y el desgaste falso es alma instantánea. Nostalgia de serie, a un botón. La corazonada que dejo escrita: esto no es una app de fotos, es una red social disfrazada, y va a ser enorme. Si en unos años alguien paga una millonada por ella, recordad dónde lo leísteis. Y si no, recordad que este consultorio también predijo que Google+ triunfaría… no, espera, eso no lo prediqué. Menos mal.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.