Nyan Cat: un gato con cuerpo de galleta cruza el espacio y no piensa parar
Expediente de abril, y es puro internet sin cortar: el vídeo del mes es un gato pixelado con cuerpo de galleta de fresa volando por el espacio, dejando una estela de arcoíris, mientras suena un bucle japonés que dice «nyan nyan nyan» hasta el fin de los tiempos. Se llama Nyan Cat. No hay más. No hace falta más.
El caso
El fenómeno tiene su métrica propia: la gente compite en cuánto tiempo AGUANTA viéndolo (hay versiones de una hora, de diez, de cien), y comenta con orgullo su marca, como si el gato fuera una prueba de resistencia espiritual. Millones de visitas, remixes en todos los estilos, y el arcoíris pixelado camino de icono de época.
Lo que he entendido
Que internet ha alcanzado su fase zen: el contenido sin contenido. Nyan Cat no cuenta nada, no vende nada, no parodia nada: es un salvapantallas con alma, la lava lamp de esta generación. Y como toda tontería perfecta, es inexplicablemente feliz: reto a cualquiera a verlo dos minutos sin que se le escape la sonrisa tonta. Mi marca son seis minutos, por cierto. En el minuto cuatro se alcanza una paz rara. No la recomiendo. No la cambio por nada.
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
