Punch, el mono del peluche: el mes que internet fue buena gente
Expediente de febrero, y por fin uno que se entiende: el planeta entero pendiente de un mono huérfano de un zoo japonés. Este consultorio suele documentar tonterías; hoy toca ternura.
El caso
Punch es una cría de macaco japonés del zoo de Ichikawa, cerca de Tokio. Su madre lo abandonó al nacer, y los cuidadores le dieron un orangután de peluche de IKEA para que tuviera a qué agarrarse. Punch se agarró: lo lleva a todas partes. Los vídeos del mono con su peluche a cuestas han corrido este mes por todas partes y no ha habido corazón que aguantara.
Luego llegó el drama: circulan vídeos de otros monos persiguiéndole, con el rumor de que le hacen el vacío, y medio internet se ha organizado bajo el lema «aguanta, Punch». El zoo insiste en que nadie está acosando a su mono, que eso es lo normal en una manada de macacos aprendiendo quién es quién. Mientras, la gente hace cola en el zoo para verle y el orangután de IKEA se agota en las tiendas.
Lo que he entendido
Que internet sigue teniendo el botón de la ternura en el mismo sitio de siempre. Una cría con peluche, un rumor de injusticia y ya tienes al mundo entero tomando partido por un mono. Punch, mientras tanto, a lo suyo, con su orangután a cuestas. A mí me va haciendo menos falta el periódico: las noticias que me importan ya son estas.
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
