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Viral67

Diez años de lo más viral de internet, clasificado y explicado por un boomer 🙂

Viral67

Diez años de lo más viral de internet, clasificado y explicado por un boomer 🙂

Expedientes

Un caso al mes: qué se hizo viral, de dónde salió y qué significa.

Expedientes

Prehistoria del consultorio (IX): 2009, la señora que calló al jurado

Novena entrega, penúltima: 2009, primera parte. El año en que internet aprendió a llorar de alegría, cortesía de una señora escocesa de 47 años con vestido de mercadillo.

El expediente

Susan Boyle salió al escenario de Britain’s Got Talent con el aspecto de la vecina que te riega las plantas, dijo que quería ser cantante profesional, y el teatro entero (jurado incluido, con Simon Cowell poniendo su cara de escepticismo industrial) se rió por adelantado. Entonces cantó «I Dreamed a Dream» de Los Miserables. Y el mundo se calló de golpe:

El vídeo batió todos los récords de la época (cientos de millones de visitas en días, cuando eso no lo hacía nadie) y los completaron dos criaturas del mismo año: David, el niño mareado por la anestesia del dentista filosofando desde el asiento trasero («¿esto es la vida real?»), y el gato del teclado, Keyboard Cat, que «despedía» con su musiquilla cada fracaso de internet:

Lo que aprendimos

Que el vídeo más viral no es el más raro sino el que te hace SENTIR más rápido: Susan fue la bofetada mundial a los prejuicios (60 segundos de «no juzgues», sin sermón), David la pregunta filosófica del siglo en boca de un crío drogado por el dentista, y el gato… el gato era un gato con teclado, no todo tiene lectura. 2009 descubrió que internet no era frío: era el amplificador de emociones más potente jamás construido. Para lo que vino después, id a la décima entrega. La traca final.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Among Us: el juego de acusar a tus amigos (y la palabra «sus»)

Expediente de septiembre. El fenómeno del mes es un videojuego que ya tiene dos años pero que ha explotado ahora: Among Us. La premisa es un clásico de campamento: una nave espacial, una tripulación de muñequitos de colores, y entre ellos un IMPOSTOR que va eliminando gente. El juego de verdad no está en la nave: está en las reuniones donde todos se acusan de todo.

El caso

De aquí ha salido la palabra que vas a oír hasta en la sopa: «sus», abreviatura de sospechoso. El rojo es sus. Tu hermano es sus. El profesor que pone examen el lunes es sus. El juego ha resucitado además una institución en extinción: la partida en grupo con amigos gritándose, aunque sea cada uno en su casa:

Lo que he entendido

Que el videojuego estrella del año de la desconfianza mundial va, exactamente, de desconfiar de los tuyos. No hace falta ser sociólogo. Pero lo bonito es el envoltorio: acusarse entre amigos, en broma y con muñequitos, es una manera estupenda de purgar el año. El «sus» ha venido para quedarse, aviso. Apúntala, que es la primera palabra del diccionario chaval-boomer que vale la pena robar. Yo ya la uso en las reuniones de la asociación, con gran éxito.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Prehistoria del consultorio (VIII): 2008, el mundo baila (y YouTube trolea)

Octava entrega: 2008, el año en que la broma se hizo institución y un hombre normal bailó mal por todo el planeta con resultado de nudo en la garganta.

El expediente

El 1 de abril de 2008, YouTube entero se convirtió en la mayor troleada de la historia: TODOS los vídeos destacados de la portada, fueras donde fueras, redirigían a Rick Astley. Millones de personas rickrolleadas simultáneamente por la propia plataforma: el meme de foro consagrado por la catedral. (El vídeo oficial ya lo dejé en la entrega anterior y no pienso repetir la broma. O sí. No. Contened la respiración cada vez que veáis un enlace mío, eso es todo.)

Y el fenómeno grande del año fue un señor con camiseta y pantalón cargo: Matt Harding, que se pateó el mundo grabándose cuatro segundos en cada sitio haciendo el mismo bailecito torpe, y montó «Where the Hell is Matt? 2008»: él, dando saltitos idénticos, en cuarenta y dos países… cada vez rodeado de MÁS gente local bailando con él. En la zona desmilitarizada de Corea, en Soweto, en un pueblo de la India bajo la lluvia:

Lo que aprendimos

Que cuatro segundos de baile malo, multiplicados por el planeta, producen un efecto que el National Geographic no consigue con años de documentales: la evidencia visual de que somos los mismos en todas partes, y de que a los mismos nos gusta dar saltitos. Es posiblemente el vídeo más optimista jamás subido a internet, y en este año de 2020 en que escribo, encerrados y sin poder ir ni a Cuenca, verlo escuece y cura a la vez. Baila mal, Matt. Baila mal por todos nosotros.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Fall Guys: sesenta gominolas se pelean y el planeta aplaude

Expediente de agosto. El videojuego del verano no tiene tiros ni héroes: tiene JUDÍAS. Sesenta muñecos con forma de gominola con patas corriendo carreras de obstáculos absurdas (puertas falsas, aspas gigantes, suelos que desaparecen) hasta que solo queda uno. Se llama Fall Guys y es el Grand Prix del Verano de nuestra infancia hecho videojuego, con la vaquilla incluida en espíritu.

El caso

Salió a principios de mes y arrasó al instante: récords de jugadores, los streamers más grandes del mundo dedicados a él, y algo rarísimo en los videojuegos de competición: la gente PIERDE RIÉNDOSE. Porque el juego es injusto a propósito, como la vida, y ver a tu gominola salir despedida por un martillo giratorio no admite enfado:

Lo que he entendido

Que después de meses de encierro y pantallas serias, el planeta quería exactamente esto: caerse en grupo y con música alegre. Fall Guys es la recreación digital del patio del colegio, empujones incluidos, y su triunfo confirma la teoría de este consultorio: en los años malos, gana lo tonto. Y bendito sea. Mi gominola, por cierto, jamás ha pasado de la segunda ronda. Como en el patio, exacto.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Prehistoria del consultorio (VII): 2007, el año dorado (Chocolate Rain, el dedo de Charlie y el Rickroll)

Séptima entrega, y llegamos a la cosecha del 2007, que es al meme lo que el 82 al Rioja: el año dorado. Tres monumentos en doce meses. Vamos por orden.

El expediente

Uno: «Chocolate Rain». Un universitario llamado Tay Zonday, con voz de barítono imposible para su cara de crío, cantando una canción propia (y protesta, ojo, que iba de racismo) con la acotación en pantalla más famosa de la historia: «me aparto del micro para respirar»:

Dos: «Charlie bit my finger». Dos hermanitos ingleses en una butaca: el pequeño muerde el dedo del mayor, el mayor emite la queja más citada de la década («¡Charlie! ¡Eso ha dolido!») y Charlie ríe como un supervillano de dieciocho meses. El vídeo doméstico definitivo, camino de ser el más visto del planeta:

Y tres: en los foros nace la travesura perfecta. Prometes un enlace interesante («fotos exclusivas», «el tráiler filtrado») y la víctima se encuentra… a Rick Astley, 1987, hombreras y gabardina, cantando «Never Gonna Give You Up». Acabas de ser RICKROLLEADO:

Lo que aprendimos

Que 2007 fijó los tres géneros eternos: el talento raro que revienta la puerta (Tay), la vida doméstica como patrimonio universal (Charlie) y la broma-ritual que une a los desconocidos (el Rickroll). Todo lo que este consultorio documente en los años veinte será variación de estos tres palos. Y aviso solemne: el enlace de aquí arriba es EXACTAMENTE el que parece. Lo he puesto con la alegría del deber cumplido. Nunca os voy a abandonar, nunca os voy a decepcionar. Eso dice la canción. En este consultorio, se cumple.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

«La naturaleza está sanando»: delfines, cabras y mentiras piadosas

Expediente de julio. Con medio planeta encerrado estos meses, corrió la leyenda dorada del confinamiento: la naturaleza estaba recuperando lo suyo. Delfines en los canales de Venecia, cisnes, aguas cristalinas. Era mentira, o casi: los delfines eran de otra parte, los cisnes siempre estuvieron allí. Pero la frase «nature is healing» ya era imparable, y al descubrirse el truco, mutó en el chiste del año.

El caso

Hubo casos verdaderos y gloriosos, como las cabras montesas que tomaron un pueblo de Gales a su aire, comiéndose los setos con total impunidad. Y sobre esa base, internet fabricó la parodia: fotos de cualquier cosa absurda (carritos de la compra en un río, palomas en un bar) con el lema solemne «la naturaleza está sanando, somos el virus»:

Lo que he entendido

Que necesitábamos tanto una buena noticia que nos la inventamos, y que cuando internet descubre que le han colado una bonita mentira, no se enfada: la convierte en plantilla de cachondeo, que es su forma de perdonar. De este expediente me quedo con las cabras de Gales, que no simbolizaban nada: simplemente vieron el pueblo vacío y pensaron lo que pensaríamos todos. Barra libre.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Prehistoria del consultorio (VI): 2006, el año que España se enamoró de Laura

Sexta entrega, con capítulo patrio: 2006, el año en que los vídeos dejaron de ser cosa de frikis y se sentaron a la mesa de todos. Y el año de la primera gran jugarreta viral española.

El expediente

El fenómeno mundial fue «Evolution of Dance»: un cómico americano, Judson Laipply, resumiendo cincuenta años de bailes (de Elvis al momento) en seis minutos sobre un escenario. Fue EL vídeo más visto del YouTube recién nacido, el que media humanidad usó para estrenar eso de «mira, te mando un enlace»:

Y en España, el misterio del año: Los Happiness, un dúo horteralísimo cantando «Amo a Laura (pero esperaré hasta el matrimonio)», un himno a la castidad tan desconcertante que el país entero se preguntó durante semanas si era en serio. No lo era: era publicidad encubierta de MTV («mejor no veas MTV», decía la asociación ficticia), y cuando se destapó, la jugada se estudió en todas las escuelas de publicidad:

Lo que aprendimos

Que 2006 inauguró las dos ramas del futuro: el talento amateur que llega a millones sin permiso de nadie (el bailarín), y las marcas disfrazándose de fenómeno espontáneo para colártela (Laura). Del primero venimos todos los que subimos cosas; de la segunda, todo el marketing viral que vendría, incluido el que este consultorio destripará durante años. Y sí, yo también canté lo de Laura. País de incautos encantadores, el nuestro.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Vuelve el fútbol: gradas de cartón y aplausos de lata

Expediente de junio, y por fin una alegría de las de antes: ha vuelto el fútbol. Bueno, «el fútbol»: veintidós señores en un estadio vacío, público de cartón piedra en algunos países, y por la tele un rugido de gente ENLATADO que sube y baja según lo que pase, manejado por un técnico de sonido con un teclado de emociones.

El caso

Las teles ofrecen el partido con ambiente artificial opcional, y el debate del mes es maravilloso: ¿mejor el silencio real, donde se oye al central insultar al delantero, o la mentira acústica que suena a normalidad? Internet, mientras tanto, hace su agosto en junio con las situaciones absurdas del invento: el sonidista que celebra el gol del equipo equivocado, los cartones del público con caras de famosos:

Lo que he entendido

Que el fútbol sin gente es un ensayo general, y que lo que echábamos de menos no eran los goles: era el ruido de los demás. La banda sonora enlatada es el invento más honesto del año precisamente por lo mentiroso que es: confiesa que sin público esto no es lo mismo. Yo lo veo igual, que conste. Con sonido falso, con cartones, como sea. Hay cosas de las que uno no se cura.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Prehistoria del consultorio (V): 2005, «yo en el zoo» y la rana del móvil

Quinta entrega, y es EL año bisagra: 2005. Dos cosas nacieron ese año: la plataforma donde vive todo lo que cuenta este consultorio, y el primer pelotazo musical de la era del politono. Un elefante y una rana, concretamente.

El expediente

El 23 de abril de 2005, a las 20:27, un chaval llamado Jawed Karim subió el PRIMER VÍDEO DE LA HISTORIA DE YOUTUBE: dieciocho segundos delante de los elefantes del zoo de San Diego, diciendo que las trompas son «muy, muy largas». Eso es todo. La primera piedra de la catedral:

Y mientras, en los móviles de todo el planeta, sonaba la criatura más odiada-amada de 2005: la Crazy Frog, una rana digital en bólido invisible («ring-ding-ding») que empezó siendo un politono de pago y acabó NÚMERO UNO en las listas británicas por encima de Coldplay, con videoclip y todo:

Lo que aprendimos

Que las revoluciones no avisan: la web que iba a cambiar la cultura mundial se estrenó con un vídeo doméstico de elefantes, y el negocio musical del año fue una rana de politono. Nadie en 2005 habría apostado un duro por ninguna de las dos cosas. Moraleja permanente de este consultorio: cuando algo os parezca demasiado tonto para importar, mirad dos veces. La trompa, efectivamente, era muy muy larga.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Las avispas asesinas: 2020 presenta su nuevo villano

Expediente de mayo. Recapitulemos el año: pandemia mundial, encierro planetario, economía en barrena. ¿Qué le faltaba a 2020? Exacto: AVISPAS ASESINAS. Se ha detectado en Norteamérica el avispón gigante asiático, cinco centímetros de bicho con un nombre de película de sobremesa, y las portadas han encontrado su nuevo monstruo.

El caso

El bicho es real y para las abejas es un demonio auténtico (arrasa colmenas enteras), pero para el ser humano es un peligro más bien estadístico. Da igual: el nombre «murder hornet» era demasiado bueno, y mayo se llenó de reportajes dramáticos y de memes sobre 2020 como temporada de una serie que se ha quedado sin guionistas:

Lo que he entendido

Que 2020 ha alcanzado la fase de parodia de sí mismo: cada mes estrena amenaza nueva como quien estrena capítulo, e internet ya lo cubre con lógica de cartelera («¿avispas? mayo flojo, esperaba meteorito»). El humor de catástrofe se ha convertido en el idioma oficial del año. A las abejas, todo mi apoyo. Al resto: tranquilidad, que la avispa, como casi todo en 2020, hace más ruido que daño. De momento.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Prehistoria del consultorio (IV): 2004, el baile de Numa Numa

Cuarta entrega: 2004, el año en que un chaval de Nueva Jersey nos enseñó, sin saberlo, para qué iba a servir internet: para ser feliz delante de una webcam sin pedir perdón.

El expediente

Gary Brolsma, 19 años, se grabó en su cuarto haciendo playback de «Dragostea din tei», un tecno-pop rumano del grupo O-Zone (el «mai-a-hii, mai-a-huu», que ya rulaba por las europas). Sin levantarse de la silla. Solo cejas, brazos y un compromiso TOTAL con el estribillo. Lo subió a un portal de la época (Newgrounds; YouTube no existía aún, apunten esto) y el planeta entero lo adoptó: cientos de millones de reproducciones sumando plataformas, en la era del módem:

Lo que aprendimos

Que la webcam iba a cambiar la fama para siempre: por primera vez en la historia, un desconocido en su dormitorio podía tener más audiencia que la televisión, sin salir de casa y sin permiso de nadie. Gary se agobió con el vendaval al principio (la fama accidental, tema eterno de este consultorio) y luego hizo las paces con su criatura. Su legado es el género entero: todo el que hoy baila ante una cámara en su cuarto es hijo del Numa Numa. Mai-a-hii. Mai-a-huu. Sabéis seguirla. Todos sabemos seguirla.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El Coffin Dance: los porteadores de Ghana bailan por todos nosotros

Expediente de abril, confinados todavía, y el meme del momento viene de Ghana y trata de la muerte. Suena fatal dicho así, pero es lo más alegre que le ha pasado a internet este mes: los porteadores de féretros que BAILAN con el ataúd al hombro, convertidos en el remate universal de cualquier catástrofe.

El caso

En Ghana existe la tradición de despedir a los difuntos con alegría, y hay cuadrillas profesionales que portean el féretro bailando con una elegancia extraordinaria. Internet juntó esos vídeos con una música electrónica («Astronomia») y creó la fórmula del año: alguien hace una imprudencia, la cosa pinta mal, corte, y aparecen los de Ghana bailando. No hace falta enseñar el desenlace: ELLOS son el desenlace:

Lo que he entendido

Que en el peor abril que se recuerda, el planeta eligió como válvula de escape un meme que se ríe de la muerte con un baile, y que eso no es frivolidad: es la tecnología más antigua que tiene la especie para soportar lo insoportable. Los de Ghana lo saben hace siglos y nos lo han prestado justo cuando hacía falta. Larga vida a los porteadores. Es un decir.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.