Fall Guys: sesenta gominolas se pelean y el planeta aplaude
Expediente de agosto. El videojuego del verano no tiene tiros ni héroes: tiene JUDÍAS. Sesenta muñecos con forma de gominola con patas corriendo carreras de obstáculos absurdas (puertas falsas, aspas gigantes, suelos que desaparecen) hasta que solo queda uno. Se llama Fall Guys y es el Grand Prix del Verano de nuestra infancia hecho videojuego, con la vaquilla incluida en espíritu.
El caso
Salió a principios de mes y arrasó al instante: récords de jugadores, los streamers más grandes del mundo dedicados a él, y algo rarísimo en los videojuegos de competición: la gente PIERDE RIÉNDOSE. Porque el juego es injusto a propósito, como la vida, y ver a tu gominola salir despedida por un martillo giratorio no admite enfado:
Lo que he entendido
Que después de meses de encierro y pantallas serias, el planeta quería exactamente esto: caerse en grupo y con música alegre. Fall Guys es la recreación digital del patio del colegio, empujones incluidos, y su triunfo confirma la teoría de este consultorio: en los años malos, gana lo tonto. Y bendito sea. Mi gominola, por cierto, jamás ha pasado de la segunda ronda. Como en el patio, exacto.
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
