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Viral67

Diez años de lo más viral de internet, clasificado y explicado por un boomer 🙂

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Diez años de lo más viral de internet, clasificado y explicado por un boomer 🙂

Expedientes

Un caso al mes: qué se hizo viral, de dónde salió y qué significa.

Expedientes

Raygun: la doctora que bailó el canguro en los Juegos Olímpicos

Expediente de agosto, olímpico. En París ha debutado el breaking (el breakdance de nuestros tiempos, ahora deporte olímpico) y la historia del mes no la ha escrito ninguna medalla, sino una australiana de 36 años con chándal verde de delegación: Rachael Gunn, alias Raygun, doctora universitaria especializada, atención, en la cultura del breaking.

El caso

Salió a la pista contra rivales de veintipocos que giraban sobre la cabeza, y desplegó su repertorio: el aspersor, la serpiente y, sobre todo, el salto del canguro, patas arriba, a lo animal nacional. Los jueces le dieron cero puntos en las tres rondas. Internet le dio la fama mundial instantánea:

Lo que he entendido

El planeta se partió en dos: los que veían el ridículo olímpico y los que veían a una señora haciendo exactamente lo que le daba la gana en el escaparate más grande del mundo. Yo, tras deliberarlo, estoy con los segundos, y no por bondad: por envidia. Cero puntos y cero vergüenza, con su doctorado y su canguro. Hay medallistas de los que no me acuerdo desde agosto, y de Raygun me voy a acordar toda la vida. Algo habrá hecho bien, aunque los jueces no supieran puntuarlo.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El verano brat: por qué todo se ha puesto verde fosforito

Expediente de julio. Si este verano ves un verde chillón, feísimo a propósito, tipo pistacho radiactivo, en camisetas, uñas, carteles y fotos de perfil: eso es «brat», y viene con filosofía incorporada.

El caso

Todo sale de un disco: «Brat», de la cantante Charli XCX, publicado en junio con una portada mínima, ese verde agresivo y la palabra «brat» en letra borrosa. «Brat» significa mocosa, cría malcriada. Pero el disco lo resignifica: ser brat es asumir que eres un pequeño desastre (que fumas, que lloras en la discoteca, que tu vida no está resuelta) y vivirlo con descaro en vez de con culpa. La estética arrasó tanto que este mes «un verano brat» ya quiere decir un verano imperfecto y feliz:

Lo que he entendido

Que cada generación necesita bautizar su manera de estar a gusto siendo un desastre. Nosotros lo llamábamos «ir tirando» y no le poníamos color corporativo; ellos le han puesto un verde que se ve desde un satélite y una banda sonora. La operación de marketing es redonda, no lo voy a negar: convertir la imperfección en marca registrada. Pero el fondo me cae bien: es la primera moda del año que consiste en relajarse. Verano brat también para los boomers, digo yo. Yo llevo décadas de veranos brat sin saberlo.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Hawk Tuah: mundialmente famosa por una onomatopeya

Expediente de junio, y este lo voy a explicar con la elegancia que este consultorio se exige a sí mismo, porque el material lo pone difícil. Una chica de Tennessee llamada Haliey Welch sale en una entrevista callejera de esas de «pregunta picante a gente que sale de fiesta». Le preguntan por sus artes amatorias. Y ella responde con una onomatopeya. Un sonido. De escupitajo.

El caso

«Hawk tuah», dijo, con un acento sureño de bandera y una seguridad en sí misma que ya la quisiera yo para los plenos de mi asociación. No pienso ser más explícito con el contexto; el que quiera detalles, que investigue por su cuenta, que este es un consultorio decente. El caso es que en 48 horas la frase estaba en camisetas, la chica tenía representante, y medio internet imitaba el acento:

En cuestión de semanas, la chica de la entrevista de tres euros estaba dando entrevistas de las de verdad, contando cómo se le puso la vida del revés:

Lo que he entendido

Que la fama de 2024 ya no requiere obra: requiere un momento. Quince segundos de espontaneidad con gracia valen más que años de carrera. Lo que diferencia este caso es que la chavala entendió el juego al instante y se subió a la ola en vez de esconderse. En mis tiempos, a la gente le daba vergüenza salir así en la tele. Ahora la vergüenza dura lo que tardas en fichar un representante. No sé si hemos mejorado, pero desde luego hemos acelerado.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Kendrick contra Drake: el combate del siglo fue a canciones

Expediente de mayo. Este mes el planeta entero ha seguido una pelea, y no era de boxeo: los dos raperos más grandes del mundo, Kendrick Lamar y Drake, se han estado contestando con canciones a una velocidad nunca vista. Años de piques sordos que de repente explotaron en algo que internet siguió como un mundial, con alineaciones, tácticas y prórrogas.

El caso

La mecánica, para los que venimos del boxeo: cada canción es un asalto, y en vez de esperar meses al disco, se contestaban en DÍAS, a veces en horas. La primera semana de mayo hubo noches de sacar una canción cada uno antes del desayuno. El golpe definitivo fue «Not Like Us» de Kendrick, que además de demoler al rival se convirtió en el hit del año: la canción de la pelea acabó sonando en las bodas.

Lo que he entendido

Que esto era el Alí-Frazier de esta generación, con una diferencia que me quito el sombrero: aquí los golpes eran rimas, y el ganador se decidió por lo que decidimos todos escuchando. Hay algo casi deportivo y casi medieval en dos juglares batiéndose en público. Nosotros teníamos los piques entre cantautores, pero eran por fascículos. Esto fue en directo, y reconozco que me enganché como un chaval.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El mapache Pedro: los chavales bailan a Raffaella Carrà y no lo saben

Expediente de abril, y este me lo llevo a lo personal, porque por una vez el que tiene la información soy yo. El meme del mes es un mapache girando sobre sí mismo a toda velocidad mientras suena una canción electrónica que dice «Pedro, Pedro, Pedro». Los chavales creen que es un tema nuevo. Los chavales están bailando a Raffaella Carrà.

El caso

La canción es «Pedro», de 1980, de la Carrà de toda la vida, la que salía en televisión cuando algunos padres de estos chavales todavía iban al colegio. Unos DJ alemanes e italianos le metieron un remix tecno, alguien lo juntó con un vídeo de un mapache dando vueltas como un tiovivo, y el resultado lleva todo el mes sonando en cada rincón de internet:

La escalada de versiones es de estudio: cada semana el mapache gira más rápido y en sitios más raros:

Lo que he entendido

Que la cultura es un tiovivo, como el mapache: todo vuelve, solo que sin etiqueta de origen. Los chavales creen haber descubierto un sonido nuevo y están bailando lo mismo que sus abuelas en 1980, cosa que me produce una satisfacción que no sé si es sana. Por una vez, el consultorio informa en dirección contraria: chaval, pregúntale a tu abuela por Raffaella. Vas a flipar más tú que ella.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El cubo de palomitas de Dune: el merchandising que nadie pidió así

Expediente de marzo. Con la segunda parte de Dune en cines, los estrenos americanos venden un cubo de palomitas coleccionable con forma de gusano de arena gigante. Hasta ahí, normal. El problema es que el gusano tiene la boca abierta, las palomitas se cogen de dentro de la boca, y la boca… digamos que el diseñador no pensó en las implicaciones. O pensó demasiado.

El caso

Internet tardó cero coma en darse cuenta de a qué recordaba aquello, y el cubo pasó de merchandising a fenómeno: agotado en todas partes, revendido a precios de escándalo, y coronado cuando el programa Saturday Night Live le dedicó una canción entera, que es el máximo honor que América puede concederle a un objeto:

Luego están los que lo compraron y documentaron la experiencia de usarlo, que es un género en sí mismo:

Lo que he entendido

Que en 2024 el éxito de una película se mide en si su cubo de palomitas genera memes. Y que hay una lección de marketing preciosa: el departamento de merchandising cometió el mejor error de la historia del cine, porque ese cubo horrible ha dado más conversación que el tráiler. La mitad de internet compró el cubo de broma. El estudio cobró en serio. Piensa quién ganó.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El Wonka cutre de Glasgow: la estafa que se convirtió en patrimonio de la humanidad

Expediente de febrero, y es el caso más redondo que ha pasado por este consultorio: la «experiencia inmersiva de Willy Wonka» de Glasgow. Carteles espectaculares hechos con inteligencia artificial, entradas a 35 libras, y al llegar… una nave industrial medio vacía con tres decorados de pena, un castillo hinchable pequeño y un vaso de limonada con dos gominolas por niño.

El caso

El 24 de febrero, las familias que habían pagado se encontraron aquello y la cosa acabó con padres llamando a la policía. A los actores les habían dado un guion de quince páginas generado por ordenador la noche anterior, con personajes que no existen en ningún libro, incluido «el Desconocido», un villano con máscara que salía de detrás de un espejo y hacía llorar a los críos.

Y entonces internet hizo su magia: la foto de la actriz vestida de Oompa Loompa triste, con su mesita de laboratorio de saldo, dio la vuelta al planeta y los actores pasaron de víctimas a leyendas. Aquí cuentan ellos mismos aquel día glorioso:

Lo que he entendido

Este expediente tiene de todo: la IA vendiendo un sueño, la realidad entregando una nave de polígono, e internet convirtiendo el drama en comedia patrimonio de todos en 48 horas. La estafa duró una mañana; los memes durarán décadas. Si esto le pasa a alguien en 1994, pierde el dinero y punto. En 2024, la Oompa Loompa triste tiene más fama que Wonka. A veces internet imparte justicia, a su manera.


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Expedientes

Desdentao bailando: el año empieza con un dragón

Expediente de enero. Lo que arrasa este mes es un dragón negro de dibujos bailando con los brazos en jarras y un ritmo sospechosamente pegadizo. Es Desdentao, el de «Cómo entrenar a tu dragón», y si tienes hijos de cierta edad ya lo has visto bailar más veces que a ellos.

El caso

El baile sale de una animación paródica del animador holandés Cas van de Pol, que lleva años resumiendo películas enteras en dos minutos de dibujos disparatados. Alguien recortó los segundos del dragón bailando, TikTok le puso música, y el clip se convirtió en plantilla universal: Desdentao baila en bodas, en exámenes, en catástrofes, en tu nómina. Baila contra todo.

Las variantes son legión: en tres dimensiones, en fiestas, con otras canciones. Esta es de las que más rula:

Lo que he entendido

Que hay memes que triunfan por listos y memes que triunfan por necesarios, y este es de los segundos. No tiene chiste, tiene actitud: las cosas van regular y el dragón baila igual. La chavalería lo usa como nosotros usábamos el «ancha es Castilla», solo que con más ritmo. Enero, cuesta de enero, y un dragón bailando. El año empieza bien.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El tráiler de GTA VI: noventa segundos que pararon el planeta

Último expediente del año, y lo cierra un tráiler. Rockstar anunció para un martes de diciembre el primer avance de Grand Theft Auto VI, la continuación del juego más vendido de la década, diez años después del anterior. Se filtró unas horas antes, la compañía lo soltó de madrugada con la urgencia de quien apaga un incendio, y aun así: récords históricos de visualización. Cerca de cien millones de visitas en su primer día.

El caso

Noventa segundos de Miami digital, una protagonista nueva llamada Lucia, y la fecha: 2025. Internet entró en éxtasis y duelo a la vez, porque 2025 quedaba lejísimos. Los memes de la espera se multiplicaron: el chaval que lo esperaba desde los doce años y lo jugará pagando hipoteca, los abuelos del futuro contándoles el anuncio a los nietos:

Lo que he entendido

Que hay una generación entera para la que este tráiler fue su llegada del hombre a la Luna: todos recordarán dónde estaban. Un anuncio de noventa segundos como acontecimiento planetario compartido; ni las series, ni el fútbol, ni la política juntan ya a tanta gente en el mismo segundo. Cierro 2023 con esa imagen y una sospecha que dejo escrita para el futuro: esa fecha de 2025 no se la cree ni Rockstar. Nos vemos en enero. El consultorio no descansa; internet, tampoco.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

Skibidi Toilet: retretes cantarines contra hombres-cámara, y tu hijo lo entiende

Expediente de noviembre, y este me lo han pedido varios padres con cara de circunstancias. Sus criaturas ven en bucle una serie de animación titulada Skibidi Toilet cuyo argumento es, y cito con rigor: una guerra mundial entre retretes de los que salen cabezas humanas cantando «skibidi», y unos señores trajeados con cámaras y altavoces por cabeza. Llevan decenas de episodios. Los críos se los saben TODOS.

El caso

La serie la hace un animador georgiano en su casa, empezó en febrero como un corto absurdo y a estas alturas es el fenómeno audiovisual del año entre los menores de doce: los episodios acumulan miles de millones de visitas, hay bandos (¿retretes o cámaras?), teorías del argumento y un universo entero que los adultos ni sospechan. Un experto lo explica mejor que yo:

Y para el valiente que quiera asomarse al material original, un episodio de muestra. No digas que no avisé:

Lo que he entendido

Que cada generación construye su primera cultura con lo que los adultos consideran basura, exactamente para que los adultos no entren. A nosotros nos decían que la tele nos pudriría el cerebro; nosotros lo decimos de los retretes cantarines. La diferencia es de grado, no de esencia: esto es más rápido, más raro y más infinito. Mi consejo en el consultorio de hoy: no intentes entenderlo, no es para ti. Pregúntale a tu crío de qué bando es y escucha la respuesta como escuchabas a tu abuelo hablar de la guerra. Con respeto y sin enterarte de nada.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

La Esfera de Las Vegas: han construido un emoji de 2.000 millones

Expediente de octubre. En Las Vegas han inaugurado la Esfera: el edificio esférico más grande del mundo, forrado por fuera de pantallas LED. Dos mil y pico millones de dólares de ingeniería punta. ¿Y qué ha hecho la humanidad con semejante prodigio? Ponerle caritas. La Esfera pasa el día convertida en un emoji gigante que parpadea, sonríe y mira a los aviones aterrizar.

El caso

Desde que encendieron el invento, el paseo de Las Vegas tiene un ojo gigante que te sigue, una bola de baloncesto del tamaño de una manzana de edificios y, sobre todo, el emoji amarillo sonriente más grande jamás construido por nuestra especie:

Mi pieza favorita del mes: la Esfera vacilándole a un golfista desde el horizonte. La tecnología más avanzada del planeta, dedicada a esto:

Lo que he entendido

Que la humanidad es maravillosamente coherente: dale la pantalla más grande de la historia y la usará para lo mismo que usa la pequeña que lleva en el bolsillo: caritas y cachondeo. Las pirámides tardaron veinte años y honraban a los muertos; la Esfera costó dos mil millones y le guiña el ojo a los turistas. No es decadencia, que conste: es que por fin tenemos monumentos con nuestro sentido del humor. El emoji ya tiene hasta nombre, por cierto: Orbi. Le veo futuro en el consultorio.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.

Expedientes

El Imperio Romano: resulta que los hombres pensamos en Roma y ellas no lo sabían

Expediente de septiembre, y este me toca declararme parte implicada. La pregunta del mes, formulada por millones de mujeres a los hombres de su vida: «¿cada cuánto piensas en el Imperio Romano?». Y la respuesta, asombrosamente unánime: mucho. Muchísimo más de lo que nadie sospechaba. Semanalmente. A veces a diario.

El caso

El formato es siempre el mismo: ella pregunta con la cámara grabando, convencida de que la respuesta será «nunca, ¿qué pregunta es esa?», y él contesta «¿en qué sentido? ¿acueductos o legiones?» con total naturalidad. El desconcierto de ellas es la mitad del meme; la naturalidad de ellos, la otra mitad:

Lo que he entendido

Poco que descifrar y mucho que confirmar: sí, pensamos en Roma. Yo esta semana, sin ir más lejos: dos veces los acueductos (viendo un documental y luego por mi cuenta) y una el limes germánico, que me dio por ahí en la ducha. El meme ha descubierto una verdad antropológica que las mujeres ignoraban y los hombres ni sabíamos que había que contar: todos llevamos dentro un pequeño legionario. El primer meme de la historia protagonizado por mi equipo. Roma invicta.


Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.