El verano brat: por qué todo se ha puesto verde fosforito
Expediente de julio. Si este verano ves un verde chillón, feísimo a propósito, tipo pistacho radiactivo, en camisetas, uñas, carteles y fotos de perfil: eso es «brat», y viene con filosofía incorporada.
El caso
Todo sale de un disco: «Brat», de la cantante Charli XCX, publicado en junio con una portada mínima, ese verde agresivo y la palabra «brat» en letra borrosa. «Brat» significa mocosa, cría malcriada. Pero el disco lo resignifica: ser brat es asumir que eres un pequeño desastre (que fumas, que lloras en la discoteca, que tu vida no está resuelta) y vivirlo con descaro en vez de con culpa. La estética arrasó tanto que este mes «un verano brat» ya quiere decir un verano imperfecto y feliz:
Lo que he entendido
Que cada generación necesita bautizar su manera de estar a gusto siendo un desastre. Nosotros lo llamábamos «ir tirando» y no le poníamos color corporativo; ellos le han puesto un verde que se ve desde un satélite y una banda sonora. La operación de marketing es redonda, no lo voy a negar: convertir la imperfección en marca registrada. Pero el fondo me cae bien: es la primera moda del año que consiste en relajarse. Verano brat también para los boomers, digo yo. Yo llevo décadas de veranos brat sin saberlo.
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
