El patinador del zumo: paz interior sobre ruedas y Fleetwood Mac
Expediente de octubre, y es el vídeo más importante del año en la categoría de «no pasa nada y es perfecto»: un señor de Idaho, Nathan Apodaca, patinando por una autopista al amanecer, bebiendo zumo de arándanos a morro, con «Dreams» de Fleetwood Mac sonando y una cara de paz absoluta. Veinticinco segundos. El planeta entero, hipnotizado.
El caso
El contexto lo mejora: el hombre iba al trabajo, se le rompió la furgoneta, sacó el monopatín de atrás y siguió a lo suyo, grabándose sin drama. De ahí en adelante, todo fue bonito: «Dreams», una canción de 1977, volvió a las listas de éxitos cuarenta y tres años después; el mismísimo Mick Fleetwood se abrió cuenta solo para imitar el vídeo; y a Nathan le llovieron los regalos, furgoneta incluida:
Lo que he entendido
Que en el año más ansioso que se recuerda, el vídeo definitivo resultó ser un hombre al que se le acababa de estropear la furgoneta y decidió que la mañana seguía siendo buena. Esa clase de serenidad no se compra en ninguna tienda. Y de regalo, la mejor noticia musical del año: los chavales descubriendo a Fleetwood Mac. Entren sin llamar, muchachos, el catálogo es enorme.
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
