El iPhone X: mil dólares, una muesca y un fallo en directo
Expediente de septiembre. Apple ha presentado el iPhone X, el móvil del décimo aniversario, y ha dado al planeta tres regalos meméticos en una sola tarde: el precio (999 dólares, la primera vez que un móvil normal cruza esa frontera psicológica), la muesca (el «notch», ese flequillo negro en lo alto de la pantalla), y el desbloqueo facial, Face ID, que sustituye al botón de toda la vida.
El caso
Y en la presentación en directo, delante del mundo entero, llegó el momento: el ejecutivo de Apple acerca su cara al teléfono para demostrar el Face ID… y el teléfono no le reconoce. Dos veces. El silencio de la sala se oyó desde aquí:
Lo que he entendido
Que no hay empresa en la Tierra, ni la más perfeccionista de todas, a salvo de la ley del directo, y que internet perdona el precio antes que el traspié: de los mil dólares se habló un día; del «no me reconoce» se hablará años. Del Face ID en sí digo lo que dijo medio internet con memes de gemelos malvados: ya veremos. Y de la muesca: acabaremos todos con ella y fingiendo que siempre nos gustó, como pasa con todo lo de esta gente.
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
