El día de Regreso al Futuro: bienvenido al futuro, Marty (perdona por los patinetes)
Expediente de octubre, y este es especialmente mío. El 21 de octubre de 2015 es LA fecha: el día exacto al que viajan Marty McFly y Doc en «Regreso al Futuro II» (1989). O sea, que esta semana hemos vivido el día en que oficialmente empieza «el futuro» de mi película. Y el planeta entero lo ha celebrado comparando lo prometido con lo entregado.
El caso
Balance: prometían coches voladores, tenemos atascos; prometían hoverboards de verdad, tenemos unos patinetes con ruedas que se incendian; prometían zapatillas autoajustables (esas sí las ha sacado Nike, en edición limitada, los muy listos). Hubo celebraciones, reestrenos, tributos, y a Tony Hawk probando el único hoverboard real que existe, uno magnético que solo funciona sobre cobre:
Lo que he entendido
Que el futuro nunca llega como lo pintan, pero fastidia más cuando le pusieron fecha. Aunque el balance real es curioso: no hay coches voladores, pero llevamos en el bolsillo algo que la película ni imaginó (este consultorio se lee en uno de esos aparatos). El futuro no falló: vino por otra puerta, como siempre. Y aun así, Doc, te lo digo desde 2015: los patinetes que arden no cuentan. Eso no era el trato.
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
