Baby Shark, vídeo más visto de la historia: los críos han ganado internet
Expediente de noviembre, y es un cambio de reinado histórico: «Baby Shark», la canción infantil del tiburón bebé, acaba de convertirse en el vídeo más visto de la historia de YouTube, destronando al «Despacito». Siete mil millones de visualizaciones. Siete mil. Millones.
El caso
La hazaña, por partes: dos minutos de tiburones de colores, una melodía diseñada por ingenieros coreanos para perforar cráneos, y el ejército de reproducción más fiel del universo: criaturas de dos años con la tablet de sus padres, capaces de ver el mismo vídeo cuarenta veces seguidas ANTES de desayunar. Ninguna estrella del pop puede competir con eso:
Lo que he entendido
Que el trono de internet no lo ha conquistado ni el reguetón ni el algoritmo: lo ha conquistado la guardería. El vídeo más visto de la humanidad es, técnicamente, una canguro digital. Los padres del planeta saben exactamente cómo se han generado esas visualizaciones: cenas salvadas, rabietas desactivadas, viajes en coche sobrevividos. Doo doo doo doo doo doo. Perdón. Llevo tres días. Mandad ayuda.
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
