Clanker: los chavales ya insultan a los robots
Expediente de agosto. La palabra del mes es «clanker», y si la traduzco como «chatarra con patas» te haces una idea. Es un insulto. Para robots. Los chavales han decidido que los robots necesitaban un insulto propio, y lo han sacado de Star Wars, donde los soldados clon llamaban así a los androides de batalla.
El caso
El término dormía tranquilo en los videojuegos de Star Wars desde 2005. Este verano, con los robots repartidores por las aceras, los taxis sin conductor y la IA metida en todo, TikTok lo desenterró y lo convirtió en fenómeno: cientos de millones de visitas de gente increpando a Roombas, gritándole «clanker» al robot del supermercado y montando sketches de ciencia ficción cotidiana donde el robot es el vecino indeseable.
El fenómeno tiene su rama absurda, como todo lo grande. Diez horas de clanker, por si el cuerpo te lo pide:
Lo que he entendido
Debajo de la broma hay una cosa muy seria: es la primera generación que va a convivir con robots de verdad, y está ensayando qué sentir hacia ellos. El insulto es medio en broma, pero la incomodidad es entera en serio: la IA les recomienda, les corrige, les vigila y compite por sus curros (perdón: sus j*bs). Insultar al robot es la manera pequeña y muy humana de decir «yo todavía mando aquí». Nosotros le pegábamos una palmada a la tele cuando se veía mal. Es la misma tecnología emocional.
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
