Uptown Funk: la canción de la que no se puede escapar
Expediente de enero. La canción que está sonando en todos los rincones del planeta a la vez es «Uptown Funk», de Mark Ronson con Bruno Mars: funk de los ochenta fabricado en 2014, trompetas, chulería y un estribillo diseñado para no salir jamás de la cabeza. Lleva semanas en el número uno de medio mundo y no tiene intención de moverse.
El caso
El fenómeno es de los de antes (una canción gigante) con los números de ahora: el vídeo acumula reproducciones a un ritmo que va camino de récords históricos, y las versiones, coreografías y bodas bailándola se multiplican cada semana:
Lo que he entendido
Que el año arranca con una lección de humildad para los modernos: lo más nuevo del pop es una fotocopia amorosa de 1983, y funciona precisamente por eso. El «don’t believe me, just watch» (no me creas, solo mira) es además el lema perfecto para la era que viene: nadie explica nada, todo se enseña. Apuntado queda. Y el estribillo también, queráis o no: ya lo tenéis dentro.
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
