PPAP: un bolígrafo, una piña, una manzana y el planeta rendido
Expediente de septiembre. La canción del momento dura 45 segundos y su letra completa es: tengo un boli, tengo una manzana… boli-manzana. Tengo un boli, tengo una piña… boli-piña. Manzana-boli, piña-boli… PEN-PINEAPPLE-APPLE-PEN. La interpreta un comediante japonés disfrazado de estampado de leopardo, Pikotaro, con un playback de puntería quirúrgica, y el planeta entero la tiene metida en el cráneo.
El caso
El vídeo llevaba semanas circulando en Japón cuando Justin Bieber lo señaló como su favorito de internet, y desde entonces es imparable: parodias, versiones, récords, y la prensa mundial buscándole explicación a lo inexplicable:
Lo que he entendido
Que cada pocos años el pop mundial es conquistado desde Asia por algo que las discográficas occidentales jamás habrían aprobado (¿recuerdan el caballo de Gangnam Style?), y que el ingrediente secreto es siempre el mismo: compromiso TOTAL con la tontería. Pikotaro no guiña el ojo, no pide perdón: boli, piña, manzana, con la seriedad de un tenor. La tontería ejecutada con maestría deja de ser tontería: es artesanía. Boli-piña. Ya la tienes dentro. De nada.
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
