Boaty McBoatface: le pides nombre a internet y esto es lo que pasa
Expediente de marzo, británico y glorioso. El organismo de investigación polar del Reino Unido botará un buque oceanográfico puntero de 200 millones de libras, y tuvo la idea encantadora de dejar que el público votara el nombre por internet. Proponían cosas dignas: Shackleton, Endeavour… Y entonces un locutor de radio sugirió, de broma, «Boaty McBoatface». Algo así como «Barquito McCaradebarco».
El caso
Barquito McCaradebarco arrasó la votación con más votos que todos los nombres serios juntos, dejando a la ciencia británica ante el dilema del siglo: ¿respetar la democracia o el ridículo? (Spoiler que se veía venir: acabarán poniéndole otro nombre al barco grande… y llamando Boaty a un submarino pequeño, para calmar a las masas.)
Lo que he entendido
Que hay una ley no escrita que este expediente deja grabada en piedra: NUNCA le preguntes a internet en abierto, porque internet no vota lo que quieres, vota lo que le hace gracia, con una disciplina de voto que ya la quisieran los partidos. Y sin embargo, fíjate: medio mundo aprendió el nombre de un buque oceanográfico británico. Ninguna campaña seria lo habría logrado. El ridículo, bien administrado, es divulgación científica. McCaradebarco para presidente.
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
