«La naturaleza está sanando»: delfines, cabras y mentiras piadosas
Expediente de julio. Con medio planeta encerrado estos meses, corrió la leyenda dorada del confinamiento: la naturaleza estaba recuperando lo suyo. Delfines en los canales de Venecia, cisnes, aguas cristalinas. Era mentira, o casi: los delfines eran de otra parte, los cisnes siempre estuvieron allí. Pero la frase «nature is healing» ya era imparable, y al descubrirse el truco, mutó en el chiste del año.
El caso
Hubo casos verdaderos y gloriosos, como las cabras montesas que tomaron un pueblo de Gales a su aire, comiéndose los setos con total impunidad. Y sobre esa base, internet fabricó la parodia: fotos de cualquier cosa absurda (carritos de la compra en un río, palomas en un bar) con el lema solemne «la naturaleza está sanando, somos el virus»:
Lo que he entendido
Que necesitábamos tanto una buena noticia que nos la inventamos, y que cuando internet descubre que le han colado una bonita mentira, no se enfada: la convierte en plantilla de cachondeo, que es su forma de perdonar. De este expediente me quedo con las cabras de Gales, que no simbolizaban nada: simplemente vieron el pueblo vacío y pensaron lo que pensaríamos todos. Barra libre.
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
