Vuelve el fútbol: gradas de cartón y aplausos de lata
Expediente de junio, y por fin una alegría de las de antes: ha vuelto el fútbol. Bueno, «el fútbol»: veintidós señores en un estadio vacío, público de cartón piedra en algunos países, y por la tele un rugido de gente ENLATADO que sube y baja según lo que pase, manejado por un técnico de sonido con un teclado de emociones.
El caso
Las teles ofrecen el partido con ambiente artificial opcional, y el debate del mes es maravilloso: ¿mejor el silencio real, donde se oye al central insultar al delantero, o la mentira acústica que suena a normalidad? Internet, mientras tanto, hace su agosto en junio con las situaciones absurdas del invento: el sonidista que celebra el gol del equipo equivocado, los cartones del público con caras de famosos:
Lo que he entendido
Que el fútbol sin gente es un ensayo general, y que lo que echábamos de menos no eran los goles: era el ruido de los demás. La banda sonora enlatada es el invento más honesto del año precisamente por lo mentiroso que es: confiesa que sin público esto no es lo mismo. Yo lo veo igual, que conste. Con sonido falso, con cartones, como sea. Hay cosas de las que uno no se cura.
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
