La primera quedada mundial para ignorar a un chaval: el caso Vexbolts
Expediente de enero, y arranca el año con algo que no existía en mis tiempos: una quedada planetaria para dejar de hacer caso a alguien. La víctima, un tiktokero de Fortnite que se llama Vexbolts. La cita: las doce menos un minuto de Nochevieja.
El caso
Todo empezó el 24 de diciembre con un vídeo que decía «Vexbolts mass unfollowing el 31 de diciembre, corre la voz» y un lema redondo: «este no llega a 2025». La idea era dejar de seguirle todos a la vez a medianoche, para empezar el año «sin Vexbolts». Sin motivo. Esa es la parte importante: no había ofensa, ni polémica, ni nada. Era el chiste por el chiste.
Y llegó la medianoche y pasó: perdió un millón de seguidores en cuestión de segundos, y varios millones más en las primeras horas del año. Hay timelapses del contador cayendo que hipnotizan:
La vuelta de tuerca
Ahora lo bueno. Durante la última semana de diciembre, con toda la expectación, su cuenta pasó de un millón y medio de seguidores a más de ocho millones: la gente le seguía SOLO para poder dejar de seguirle en la fecha señalada. Su directo de aquella Nochevieja lo vio casi un millón de personas a la vez. Resultado neto: el chaval terminó la broma con muchos más seguidores que antes y con el año de publicidad más barato de la historia.
Lo que he entendido
Que para esta generación la atención es un juego colectivo, y que hasta ignorar a alguien se puede convertir en un evento con fecha y hora. Nosotros como mucho dejábamos de saludar a alguien en el bar, y sin coordinarnos. Lo otro que he entendido es más viejo que yo: no existe la mala publicidad. El chaval lo sabía, se apuntó a su propio funeral, y salió de él más vivo que nunca.
Del archivo del consultorio: este expediente se escribió en 2026, recuperando lo que pasó en la fecha que encabeza la entrada. Los hechos, los enlaces y los vídeos son de entonces; el comentario, de ahora.
